¿Recuerdan a Mario Vargas Llosa recorriendo las ciudades del norte del Perú? El viaje lo realizó el año pasado junto a sus hijos. En esa oportunidad, su primogénito publicó lo siguiente en redes sociales. “Sus tres hijos hemos recorrido con mi padre escenarios de la novela que escribe, ambientada en el Perú”, confirmó en el post en el que adjuntó imágenes del nobel por La Libertad y Lambayeque.
Además, adelantó que el recorrido fue grabado y en su momento lo convertirán en un breve documental para evidenciar cómo su padre investiga una novela y el empleo de la realidad en su proceso creativo de ficción.
Todo indica que el viaje y las pesquisas servirían para una obra que se vincula con la música peruana. Esto se deduce de la declaración que el mismo Mario Vargas Llosa ofreció al diario El País de España: «He terminado una novela sobre la música peruana, sobre el vals peruano».

Costa, sierra y selva. Desde Loreto hasta Piura, pasando por Lima y Junín, son varios los departamentos peruanos que sirvieron de escenario a la obra literaria del premio Nobel de Literatura 2010.
Las novelas El héroe discreto (2013) y Cinco esquinas (2016) son los últimos trabajos del escritor, que el próximo 28 de marzo cumplirá 87 años, ambientadas en el Perú. Luego, sus producciones fueron ambientadas en otras latitudes.
Isabel Preysler y Vargas Llosa
Por estos días el novelista peruano ha empezado a atender los periodistas, previo a la ceremonia de incorporación a la Academia Francesa, conocida como la casa de los inmortales. El acto se celebrará el 9 de febrero.
En esas entrevistas se ha referido a varios temas, el más esperado: su rompimiento con Isabel Preysler. «Nunca jamás en la vida se me hubiera ocurrido ridiculizar a Isabel», dijo sobre la publicación del cuento Los vientos publicado en el 2021 en la revista Letras Libres, pero adquirió notoriedad cuando se separó de la socialité, porque se interpretó que él se refería a los tiempos difíciles de su romance.
«En esa época yo me llevaba muy bien con ella”, aclaró.

Vargas Llosa reconoció que el relato «pasó completamente desapercibido» en la fecha de su publicación, aunque ahora ya no. «Es un cuento sobre la vejez. Lo escribí para Letras Libres y ahora está saliendo en muchos países como librito», agregó.
El dolor de escribir de Vargas Llosa
Su encuentro con los periodistas, también, ha servido para que el peruano se refiera al oficio de escribir y en especial a los desafíos que esta actividad siempre le presentó.
«Yo sufría muchísimo escribiendo y, al mismo tiempo, quería mejorar. Mi estilo era muy primitivo. Necesitaba mejorarlo. En el periódico eso era imposible, porque había que entregar inmediatamente los papeles. Yo he sufrido mucho con el estilo. Y, además, siempre que me sentaba a escribir, me decía: tienes que suprimir los adjetivos. Eso es lo importante: que no haya adjetivos», confesó el literato.
Mi estilo era muy primitivo. Necesitaba mejorarlo. En el periódico eso era imposible, porque había que entregar inmediatamente los papeles.
Sobre la creación de personajes literarios, Vargas Llosa compartió que siempre se esforzó porque tengan vida propia y que vivan por su cuenta. “Era muy importante que las personas no obstruyeran el lenguaje y que el lenguaje estuviera al servicio de las personas que vivían en una novela. Esa fue siempre mi obsesión. Ahora no, ahora ya no. Pero mi obsesión cuando escribía las primeras novelas era no dar al lenguaje preferencia sobre las actividades de los personajes», ilustró.


