El coronel PNP Víctor Revoredo Farfán, jefe del Grupo Especial contra la Criminalidad en Trujillo, confirmó que la Policía Nacional del Perú (PNP) ha desplegado un operativo para proteger a la pareja y al hijo de Jhonsson Smith Cruz Torres, alias Jhonsson Pulpo, jefe de la temida banda Los Pulpos, debido a un posible atentado por parte de La Cruz Verde, una de las principales bandas rivales.
«Tenemos fuentes de información que indican que ya hubo un plan para secuestrar al hijo de Jhonsson como venganza. No era para pedir rescate, sino para acabar con toda la familia», señaló el coronel en entrevista con Exitosa Trujillo. Además, destacó que la PNP ha identificado que los familiares son considerados objetivos estratégicos en esta guerra criminal que busca desplazar a Los Pulpos del control territorial.

Jhonsson Pulpo está pedido
La organización La Cruz Verde ha escalado sus ataques desde la salida de Jhonsson Pulpo del país. Este grupo, compuesto por sicarios de Río Seco y antiguos aliados de Gringasho, ha unido fuerzas con otras bandas como La Cruz Blanca y La Jauría Nueva Generación. Estas alianzas buscan tomar el control de las actividades ilícitas en Trujillo, incluyendo extorsión, sicariato y minería ilegal.
«Tenemos fuentes de información que indican que ya hubo un plan para secuestrar al hijo de Jhonsson como venganza. No era para pedir rescate, sino para acabar con toda la familia»
Revoredo explicó que esta disputa no es nueva, pero en los últimos meses se ha intensificado debido a los vacíos de poder. «La hipótesis está relacionada con el perfil criminal de las víctimas y la lucha por el dominio de sectores estratégicos como La Esperanza y Río Seco», añadió.

Los Pulpos traspasan fronteras
La influencia de Los Pulpos no se limita a Trujillo. En agosto, un operativo de los Carabineros en Santiago de Chile desmanteló una célula de la banda liderada por Jhordy Rojas Seguil, un cabecilla que operaba bajo la identidad falsa de su tío. Rojas, quien tenía una orden de extradición desde septiembre de 2023 por sicariato, había replicado en Chile el modus operandi de la banda.
«La hipótesis está relacionada con el perfil criminal de las víctimas y la lucha por el dominio de sectores estratégicos como La Esperanza y Río Seco»

El operativo permitió capturar a cinco peruanos y tres venezolanos vinculados a extorsión y tráfico de drogas. Según las autoridades chilenas, este grupo había establecido su base en el barrio de Recoleta, utilizando el país como refugio y punto estratégico para coordinar actividades criminales.

La situación en Trujillo refleja el alcance de las bandas criminales, que operan no solo a nivel local, sino también internacionalmente. Mientras tanto, la población sigue viviendo en un clima de inseguridad.
La Policía Nacional indicó que ha intensificado sus operativos para desarticular las redes delictivas, pero el conflicto entre Los Pulpos y La Cruz Verde parece lejos de resolverse. En palabras del coronel Revoredo: «Nuestra prioridad es salvaguardar la vida de inocentes, incluso si eso significa proteger a familiares de criminales. Al final, ellos también son víctimas de esta guerra».



