InicioFruta de exportaciónImágenes impactantes de migrantes abandonados en el desierto de Túnez y Libia

Imágenes impactantes de migrantes abandonados en el desierto de Túnez y Libia

Hace semanas se reportó la muerte de una niña de 6 años junto a su madre. Se trata de Fati y Marie, la imagen ha dado la vuelta al mundo y rápidamente se convirtió en el símbolo del infierno que están sufriendo cada día muchos migrantes deportados por las autoridades tunecinas y abandonados en el desierto entre Túnez y Libia donde las temperaturas pueden alcanzar más de 50 grados y donde nadie puede sobrevivir sin refugio, agua ni comida.

Fati Dosso, de 30 años, y su hija Marie, de apenas seis años, murieron tras ser deportadas por las autoridades tunecinas en el desierto entre Túnez y Libia. (Foto: AFP)
Hasta el 28 de julio cerca de 25 personas han sido halladas muertas en esta frontera. (Foto: AFP)
Emn este desierto resulta imposible sobrevivir donde las temperaturas pueden alcanzar hasta más de 50 grados. (Foto: AFP)
Cientos de migrantes y refugiados subsaharianos, entre niños y mujeres embarazadas, se encuentran bloqueados en la frontera en estos momentos. (Foto:AFP)
La ONU ha condenado las expulsiones y maltrato a las personas migrantes por parte de las autoridades tunecinas. (Foto:AFP)
Iván Orbegoso
Iván Orbegoso
Nació en un lugar donde no se cultivan manzanas, pero si las ganas de superarse. Emigró a la ciudad donde habían otras frutas, pero no eran gratis. Así que tuvo que trabajar y estudiar mucho. Ingresó a la Universidad Nacional de Trujillo donde su refrigerio era jugo de naranja. Allí se enamoró de la fotografía cuando disparó a un canasto lleno de frutas frescas. Llegó a trabajar en el Diario La Industria de Trujillo donde le sacó el jugo a todas las comisiones. El 2020, la mejor pepa le llegó con el Gran Premio Nacional de Periodismo por una pepaza fotográfica sobre las protestas agrarias en Virú, La Libertad.
Iván Orbegoso
Iván Orbegoso
Nació en un lugar donde no se cultivan manzanas, pero si las ganas de superarse. Emigró a la ciudad donde habían otras frutas, pero no eran gratis. Así que tuvo que trabajar y estudiar mucho. Ingresó a la Universidad Nacional de Trujillo donde su refrigerio era jugo de naranja. Allí se enamoró de la fotografía cuando disparó a un canasto lleno de frutas frescas. Llegó a trabajar en el Diario La Industria de Trujillo donde le sacó el jugo a todas las comisiones. El 2020, la mejor pepa le llegó con el Gran Premio Nacional de Periodismo por una pepaza fotográfica sobre las protestas agrarias en Virú, La Libertad.
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