En medio de un clima de creciente tensión social, la Confederación General de Trabajadores del Perú (CGTP), el principal sindicato del país, anunció su participación en las protestas convocadas para los días 13, 14 y 15 de noviembre, coincidiendo con la celebración de la cumbre del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC) en Lima.
Las manifestaciones, que incluyen paros y bloqueos en diversas regiones del país, buscan visibilizar el descontento ciudadano ante el aumento de la delincuencia y la falta de acción por parte del gobierno peruano.

La CGTP, a través de un comunicado en sus redes sociales, demandó al Estado «medidas eficaces y urgentes contra la delincuencia, la corrupción, la extorsión y el sicariato», fenómenos que, según el sindicato, afectan gravemente la seguridad y calidad de vida de la población.
El líder del gremio, Gerónimo López, explicó que la situación de inseguridad ha alcanzado niveles alarmantes, con bandas criminales operando con impunidad en varias regiones del país.
«La población está en riesgo constante. Este gobierno no tiene un plan efectivo para enfrentar a las organizaciones criminales«, sostuvo López, quien ratificó la decisión de la CGTP de unirse a las protestas convocadas en el marco de la cumbre APEC.

CGTP y su reclamo frente a la violencia
El llamado a la movilización de la CGTP se enmarca en una serie de protestas que han ganado fuerza en las últimas semanas, lideradas por transportistas, comerciantes y gremios de la construcción, todos ellos gravemente afectados por la creciente ola de criminalidad.
«La población está en riesgo constante. Este gobierno no tiene un plan efectivo para enfrentar a las organizaciones criminales«
En particular, el gremio de los transportistas ha venido organizando manifestaciones desde setiembre, pidiendo mayores medidas de seguridad frente a la extorsión que sufren de parte de bandas delictivas, que cobran «cupos» a conductores y empresas del sector. El 26 de septiembre, miles de personas se sumaron a una huelga nacional, paralizando el transporte en Lima y otras ciudades importantes del país.

La Coordinadora Nacional de Lucha, un colectivo de sindicatos y organizaciones sociales, también ha sido parte activa en la convocatoria de los paros. En una nueva ronda de movilizaciones, esta agrupación se ha sumado a la protesta durante los días de la cumbre APEC, buscando así visibilizar su malestar ante la falta de respuestas concretas por parte del gobierno del presidente Dina Boluarte frente a la crisis de seguridad.
«No podemos seguir permitiendo que nuestras familias vivan bajo la amenaza constante de la delincuencia. Exigimos un gobierno que proteja a su pueblo», declaró un representante de la Coordinadora.
La reacción del gobierno: un llamado a la calma durante el APEC
El gobierno de Dina Boluarte ha reaccionado con firmeza ante las convocatorias de huelgas y paros. A través de un comunicado oficial, el Ejecutivo ha instado a la ciudadanía a no unirse a las protestas, advirtiendo que una paralización en pleno desarrollo de la cumbre APEC dañaría la imagen internacional del país y podría afectar la llegada de inversiones extranjeras.

Freddy Hinojosa, vocero presidencial, fue categórico al calificar de «traidores a los intereses de la patria» a quienes promuevan la paralización del país en momentos en que Perú se encuentra «en los ojos del mundo».
La cumbre de APEC, que reunirá a líderes económicos y políticos de la región Asia-Pacífico, es considerada un evento de máxima importancia para la diplomacia y la economía de Perú.
Entre los dignatarios confirmados para la cita se encuentra el presidente de China, Xi Jinping, quien además participará en la inauguración de uno de los proyectos más emblemáticos de la inversión asiática en el país: el megapuerto de Chancay, ubicado en el norte de Lima. Este proyecto, financiado en su totalidad por capitales chinos, ha sido presentado como una de las principales apuestas para el desarrollo económico de la región.
El llamado de los sindicatos a las protestas ha generado una división en la opinión pública. Mientras que muchos ciudadanos se solidarizan con las demandas de mayor seguridad y justicia, otros consideran que las paralizaciones durante un evento internacional tan importante para el país podrían perjudicar su imagen a nivel global y afectar el clima de inversión en el futuro cercano.
El gobierno, por su parte, ha insistido en que las autoridades están trabajando en nuevas medidas de seguridad para enfrentar el crimen organizado, pero hasta el momento los resultados han sido insuficientes para calmar las protestas.
En este contexto, las manifestaciones programadas para los días de la cumbre APEC serán un termómetro crucial de la capacidad del gobierno de Boluarte para manejar la creciente crisis social y de seguridad que sacude al país.



