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Tragedia de Alianza Lima: imaginarios colectivos y mitos urbanos a 36 años de la caída del Fokker

En un artículo desarrollado por Aldo Panfichi y Víctor Vich, se sitúa la tragedia en el dramático contexto social y político del Perú de la década de 1980, caracterizado por la crisis económica, la corrupción, la violencia política y la desesperanza.

La  noche del 8 de diciembre de 1987, 43 personas perdieron la vida, entre ellas, el equipo entero de Alianza Lima, cuando retornaban a la capital, luego de haber vencido al Deportivo Pucallpa. El avión había caído en el mar de Ventanilla, y el único sobreviviente era el piloto, aferrado a un asiento flotante.

Antes de la tragedia

La tradición oral relata que los jugadores mostraron un comportamiento atípico en su último partido, al punto de no celebrar el gol que los elevó al primer lugar de la tabla de posiciones. Incluso, al concluir el encuentro, regresaron al hotel, tomaron una ducha, recogieron sus pertenencias y, sin perder tiempo, se dirigieron al aeropuerto para retornar a Lima lo más rápido posible.

Equipo de Alianza Lima que cayó al mar de Ventanilla, en diciembre de 1997.

El avión de la muerte

La Marina poseía el avión que trágicamente se estrelló en el mar esa noche y que el club había alquilado como vuelo chárter para su viaje a Pucallpa. La circunstancia de que un avión militar estuviera siendo utilizado con fines comerciales resalta no solo la precariedad económica de las instituciones militares, sino también la falta de organización en el fútbol peruano: un Estado con limitados recursos cuyas aeronaves sufren accidentes con regularidad, y un club que, careciendo de recursos, se ve obligado a depender de prácticas informales.

Así era el Fokker F-27 en el que viajaba el plantel de Alianza Lima caído en el mar de Ventanilla.

La Marina mantuvo un hermetismo notable y sus comunicados fueron breves y bastante escuetos. Incluso, el 9 de diciembre, la prensa informó sobre enfrentamientos tensos entre los familiares de las víctimas y los centinelas encargados de la seguridad en la base naval, a la que habían acudido en busca de noticias y más información. Hay testigos que aseguran que, con la intención de dispersar a los familiares, se efectuaron disparos al aire.

Frente a los rumores de un posible diálogo entre el jugador Alfredo Tomasini y el piloto (nunca declaró y desapareció misteriosamente) mientras luchaban por sobrevivir en el mar, los familiares de Tomasini intentaron alquilar una embarcación privada, pero se les negó el permiso. La Marina vetó la entrada de cualquier embarcación civil y asumió exclusivamente las responsabilidades de búsqueda y rescate.

La historia más difundida sugería que el avión de la Marina transportaba grandes cantidades de cocaína oculta en sus compartimentos de carga. Según esta versión, en pleno vuelo, los jugadores de Alianza Lima habrían descubierto esta situación y amenazaron a los oficiales con hacerlo público. Como resultado, el caos se apoderó del avión, llevando a los militares a ejecutar a los jugadores sin piedad mediante fusilamiento, lo que desencadenó el accidente antes de aterrizar.

Alianza Lima: el equipo de todos

Se comentaba, por ejemplo, que “los miembros de la delegación aliancista, en un conmovedor diálogo con el piloto del avión tras conocer el percance sufrido por la aeronave, optaron por sacrificarse para evitar la muerte de numerosas personas, un desenlace que se hubiera producido si el avión se estrellaba contra el suelo” (La Crónica, 10.12.87). 

En todo caso, un héroe siempre encarna el significado de la vida humana en una comunidad nacional, y este equipo de Alianza Lima terminó convirtiéndose en un cuadro mítico, con sus jugadores elevados a la categoría de héroes, gracias a la misma composición social que los conformaba.

Alianza Lima emergió como uno de los símbolos más influyentes de prestigio y reconocimiento para la comunidad negra en el Perú. No obstante, ciertos cambios en la sociedad peruana debilitaron las antiguas fronteras raciales y clasistas, dando paso a factores más inclusivos que apelaban a diversos grupos sociales. 

De ser inicialmente considerado como el equipo del pueblo, Alianza Lima evolucionó para convertirse en el equipo de todos, representando algo profundamente arraigado en la identidad de este país.

Así era la vida en Perú

El año 1987 marcó un capítulo dramático en la historia de Perú. Desde su inicio en 1980, la violencia política se propagó por todo el país, llegando incluso a la capital, Lima.

La estrategia maoísta de trasladar los horrores de la guerra del “campo a la ciudad” tuvo éxito durante estos años, coincidiendo con una rápida declinación económica que se manifestó con el intento de estatización de la banca y el sistema financiero. En este contexto, el gobierno de turno perdió vertiginosamente toda legitimidad social.

Inicialmente, Sendero Luminoso (SL) llevó la guerra a Lima, perpetrando una serie de asesinatos contra altos oficiales de la Marina que, desde 1982, lideraban los enfrentamientos con SL en las designadas “zonas de emergencia”.

Estos agentes de la Marina de Guerra del Perú, formados en la Escuela de las Américas en Panamá, intervinieron en Ayacucho durante los primeros años de la violencia política. A lo largo de varios años, fueron responsables de numerosas violaciones de derechos humanos en la región. Actualmente, se reconoce que prácticas como aniquilamientos, desapariciones y torturas eran habituales, generando en los habitantes tanto temor hacia los terroristas de SL como hacia los propios militares.

De la realidad a la ficción

Una historia tan impactante como esta,  inevitablemente encuentra su expresión en la ficción. Así nace ‘F-27’, una película peruana dirigida por Willy Combe León Prado, estrenada el 4 de diciembre de 2014. La tragedia aérea que afectó al equipo de fútbol de Alianza Lima en 1987 se convierte en la materia prima para explorar las leyendas que han crecido en torno a este trágico suceso.

La trama se despliega veintisiete años después, cuando unos pescadores, tras naufragar, encuentran refugio en una caverna submarina y se topan con restos óseos humanos. El rescate de estos pescadores se convierte en noticia de interés para los medios de comunicación, quienes especulan sobre la posibilidad de que los restos humanos descubiertos pertenezcan a uno de los ocupantes del Fokker que se estrelló en 1987. Esta situación aviva las leyendas que rodean lo que verdaderamente ocurrió en ese trágico día.

Sandy Valeria Crespo Carrasco
Sandy Valeria Crespo Carrasco
En el rincón donde habita, los campos son el corazón del banano orgánico, una fuente de sustento que se extiende más allá de las fronteras. De ahí, su gusto por los chifles. Su amor no se limita solo a las frutas; sino, también, a los gatos. Uno de ellos comparte sus días, un compañero travieso y lleno de afecto. La pasión por tejer historias es su faro en este vasto océano de la comunicación, y está dispuesta a abrazar cualquier desafío porque cada uno de ellos es una oportunidad para crecer.
Sandy Valeria Crespo Carrasco
Sandy Valeria Crespo Carrasco
En el rincón donde habita, los campos son el corazón del banano orgánico, una fuente de sustento que se extiende más allá de las fronteras. De ahí, su gusto por los chifles. Su amor no se limita solo a las frutas; sino, también, a los gatos. Uno de ellos comparte sus días, un compañero travieso y lleno de afecto. La pasión por tejer historias es su faro en este vasto océano de la comunicación, y está dispuesta a abrazar cualquier desafío porque cada uno de ellos es una oportunidad para crecer.
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