En un operativo simultáneo, en cuatro puntos de Trujillo, agentes de la Divincri Centro detuvieron a los principales integrantes de Los Terribles del Karma, que era dirigida por un interno del penal El Milagro de Trujillo, identificado como Percy Castillo Gabriel, alias Karma.
En su celda se encontró una lista con datos de sus víctimas; además, contaba con un televisor con servicios de streaming (Netflix) y videojuegos. El último miércoles, 18 de junio, BuenaPepa informó que el interno José Castañeda Gómez, años «Chubi«, quién cumplía sentencia por robor agravado, también extorsiona desde su celda que contaba con las mismas comodidades.
Así se planificó la desarticulación
La Policía informó que la pista para el inicio del «Operativo Impacto Divincri Centro», la dio una víctima de extorsión a quien le exigían S/5 000 para no atentar contra su vida. Las amenazas de muerte llegaban a su WhatsApp desde el número celular 947396470.
Agentes encubiertos negociaron el pago de cupo al aplicativo Yape N°910 712 606, registrado a nombre de Richard Negreros Baca. La Policía lo detuvo en su vivienda y luego fueron por sus cómplices Rossy Valverde Laureano (31) y Rosa Luján Villanueva (47), como presuntas cómplices, al haber actuado como mediadoras para la captación de cuentas Yape, para recibir el cupo extorsivo.

La Policía también informó que la detenida Rosa Luján, era amiga de la víctima y abría proporcionado información clave a la organizaciones: «Esta última, además, habría colocado como objetivo a la víctima (centrado) toda vez que era su amiga», se lee en el parte policial.
Acorralados por la ley, los detenidos confesaron que Percy Wilson Castillo Gabriel, alias Karma, era el encargado de dirigir los actos extorsivos. Desde 2020 , está recluido en el penal El Milagro por el delito de extorsión. Su celda, que fue allanada por los agentes del orden en la madrugada del domingo, 22 de junio, «parece un hostal», detalló una fuente policial a BuenaPepa.
Otro resultado del operativo fue el decomiso de tres equipos celulares, desde donde, según la Policía, «se efectuaban las amenazas extorsivas y se recaudaba, por el aplicativo Yapeo, los cupos de las víctimas». Dichos elementos ya están en manos del Ministerio Público para las diligencias de ley.


