Cuestión de una longeva diplomacia. La idea del asilo diplomático le funcionó a la esposa de Pedro Castillo y ahora le funciona a la esposa de Ollanta Humala. Ambos expresidentes están tras las rejas: el primero por golpe de Estado y el segundo por corrupción.
A diferencia de Lilia Paredes, quien voló a México, Nadine Heredia está en el Perú, pero en la práctica, está en suelo brasileño: la mañana del martes, 15 de abril, Heredia Alarcón llegó a la embajada de Brasil para solicitar asilo diplomático.
El gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva no dudó en darle luz verde, bajo el faro de la convención sobre Asilo Diplomático, de 1954.
En horas de la noche, el gobierno de Dina Boluarte otorgó salvoconducto a la exprimera dama y a su hijo, al amparo de los artículos V y XII de la mencionada convención.
“El Estado asilante puede pedir la salida del asilado para territorio extranjero y el Estado territorial está obligado a dar inmediatamente, salvo caso de fuerza mayor, las garantías necesarias y el salvoconducto correspondiente”, señala. Por un sentido diplomático y normativo, Dina Boluarte no podía negarse.
La medida de protección de la exprimera dama, materializa una estrategia a forma de paraguas ante el adelanto de la lectura de sentencia en la que ella y su esposo fueron condenados a 15 años de prisión efectiva por los delitos de lavado de activos agravado.
Según la jueza Nayko Coronado Salazar, hubo financiamiento ilícito del gobierno venezolano, en la gestión de Hugo Chávez, y de Odrebecht, para la campaña presidencial del Partido Nacional Peruano, en 2006. Pero ¿Qué significa el asilo?

Asilo diplomático para Nadine Heredia
Según el derecho internacional, “el asilo es la protección que encuentra una persona, objeto de persecuciones por parte de las autoridades de un Estado dentro de ciertos espacios competentes de la autoridad de otro Estado, sin que éste tenga la obligación de facilitar su continuación entregando al refugiado a las autoridades del Estado que pretende ejercer tal persecución”.
En ese contexto, Brasil no puede entregar a Nadine Heredia a la justicia peruana y, pese a estar en territorio nacional, no puede ser detenida porque adopta la figura de protegida. Es por ello que la Policía llegó hasta la citada embajada, pero no ingresó para ponerla bajo detención y custodia.
“Desde el momento que una persona se ha internado en suelo extranjero, de alguna forma dicho sujeto, así sea de manera tácita, ha encontrado ‘‘asilo’’ en tal territorio, dado que los órganos competentes de su Estado de origen carecen de facultades para realizar una aprehensión, jurídicamente lícita, del sujeto asilado’’, explica la investigación, “El derecho de asilo en el sistema jurídico internacional”.
Es decir: al ingresar a la embajada de Brasil, Nadine Heredia, evitaba la captura inmediata. El jurista internacional Oppenheim Lauterpacht, explica que, en el marco de un asilo “el Estado extranjero va a constituir un asilo, al menos provisionalmente, para toda persona que, siendo perseguida en el país de origen, cruce sus fronteras y se interne en su territorio”.

En el marco del derecho internacional – tras la confirmación de asilo diplomático para Nadine Heredia y su hijo – al gobierno de Dina Boluarte le correspondía obedecer el mandato del Articulo 43, del Derecho de Asilo.
“Las autoridades deberán otorgar de inmediato la documentación personal y el correspondiente salvoconducto. Ningún asilado político será trasladado compulsivamente al país cuyas autoridades lo persigan”, señala.


