InicioFruta de exportaciónEspecialesUn lunes de shambar, una cartera perdida y un final feliz

Un lunes de shambar, una cartera perdida y un final feliz

Tarjetas del banco, dinero en efectivo, documento de identidad, token del banco, dos sellos de presentación y artículos de belleza… Todo esto olvidado en una cartera debajo de una mesa de un conocido restaurante. Buenapepa inició una campaña para ubicar a la dueña de estos accesorios extraviados.

Esta historia empezó delante de un suculento plato de shambar. El tumbesino Miguel Calle, periodista de Piura, saboreaba el potaje de lunes en Trujillo. “Está bien rico esto”, decía tantas veces fue necesario. Frente a él, en una de las mesas del Rincón de Vallejo, nosotros, periodistas de Buenapepa, nos engolosinábamos con las expresiones de nuestro colega y sonreíamos por el acierto de elegir la sopa, marca indeleble de La Libertad, para almorzar.

A punto de pedir la cuenta, Ricardo levantó un objeto que había permanecido todo el tiempo al costado de una silla. ¡Miren!, dijo. Era una cartera de dama. ¡No jodas!, respondí. Luego, las reacciones se mezclaron entre el asombro del porqué recién nos percatarnos del objeto. Ahora que lo escribimos, suponemos, que fue el efecto camuflaje: el color de la cartera es similar al piso y al de las sillas del restaurante.

Luego, las reacciones se centraron en la siguiente pregunta: ¿por qué no aparece hasta ahora la dueña? Llevamos en el local más de cincuenta minutos y nadie regresa a reclamar lo suyo.

Revisamos la cartera: tarjetas del banco, dinero en efectivo, documento de identidad, token del banco, dos sellos de presentación y artículos de belleza. ¿Puede ser alguien tan olvidadizo de bienes tan necesarios? “El olvido está ahí no lo olvidemos”, escribió el poeta Mario Benedetti.

Pensamos en confiar lo encontrado en los encargados del restaurante, pero nos asaltó la idea de que nadie nos garantizaría que se lo entregarían a su verdadera dueña. “Cartera y ladrón, el sueño del ladrón”, reza el refrán.

-Y si hacemos una campaña. Los subimos a nuestras redes sociales- propuso Ricardo.

De inmediato, activó la cámara fotográfica de su celular, ordenó la cartera con el DNI de la supuesta dueña y click.

Esta fue nuestra publicación en Facebook e Instagram que nos ayudó a ubicar a la dueña de los accesorios perdidos.

Campaña es en el periodismo las actividades que se vinculan con la función de servicio a la sociedad, a través de la cual los relatos noticiosos están enfocados en solucionar los problemas inmediatos y cercanos de una persona o un grupo.

Un par de minutos después un post, en el cual pedíamos a nuestros seguidores de Facebook nos ayuden a encontrar a Eling Zavaleta, circulaba por internet.

Luego, tres hombres saciados de shambar salieron del restaurante Rincón de Vallejo. Uno de ellos, con pana y elegancia, cargaba una cartera de mujer.

Final feliz

«Aviso de servicio público: ¡Eling, te estamos buscando! Hemos encontrado esta cartera Guess color crema de propiedad Eling Zavaleta Varas. Tiene artículos personales, documentos y tarjetas de crédito. Si la conoces, contáctanos al 943774848. Ayúdanos a ubicarla compartiendo este post”.

Este es el mensaje que subimos a nuestras redes sociales y que al poco tiempo empezó a compartirse en los perfiles de Facebook de decenas de personas que se sumaron a esta causa.

Apenas dos horas después, una llamada nos demostraría la efectividad de las redes sociales: una joven se reportaba como la dueña de los artículos perdidos. “Vi el anuncio en Facebook, me lo mostraron. Yo soy Eling”, contó.

La confianza es esa esperanza que se tiene de alguien o algo. “La mejor manera de averiguar si se puede confiar en alguien es confiar en ellos”, decía Ernest Hemingwey. Tras un breve diálogo telefónico, sabíamos que habíamos encontrado a la persona que buscábamos.

8:05 p.m. El encuentro fue en la calle, en la cuadra 13 de la avenida Larco. La joven, acompañada de otra persona, recordó el despiste que tuvo en la hora del desayuno como quien admite una travesura. “Salí apurada, no me fijé. Recién cuando quise pagar mi almuerzo me di cuenta que no tenía mi cartera. Volví al restaurante, pero me dijeron que nadie había reportado un objeto perdido”, contó, para luego agradecer el gesto del equipo de Buenapepa de iniciar una campaña por redes sociales para ubicarla y entregarle sus artículos extraviados.

Esta historia no hubiese tenido un final feliz sin ustedes. Por eso, les agradecemos por su valiosa ayuda para ubicar a Eling Zavaleta. Este hecho nos demuestra que sí hay razones para creer que juntos podemos construir una sociedad con valores.

César Clavijo Arraiza
César Clavijo Arraiza
Nació en un desierto frente al mar, donde solo crecen árboles de algarrobos. Dice que le gustan todas las frutas, pero en los últimos meses se ha decantado por el pepino, de origen andino; pero con una mala fama: se cree que si se consume después de beber licor puede causar la muerte. Periodista, escritor, docente, padre y esposo. Es torpe con la pelota, pero ama jugar fútbol. En el 2018 publicó "Tercera persona"; en el 2023, "No todo se queda en la cancha". Terminó un doctorado en comunicaciones.