Un acto de vandalismo recurrente está costando caro a Trujillo. Según el Servicio de Gestión Ambiental (Segat), 30 contenedores de polietileno —valorizados en 27,000 soles— han sido quemados o destruidos entre 2023 y lo que va de 2025.
Cada uno de estos depósitos, con capacidad para 1100 litros y un costo de 900 soles, fue instalado estratégicamente para optimizar la recolección de residuos, pero terminó reducido a escombros.
El problema se agrava
Wilso Rodríguez Vásquez, gerente del Segat, reveló en sesión de Concejo Municipal que el 80 % de los 416 contenedores de la ciudad están en mal estado.
«Algunos han tenido que ser ‘cosidos’ para seguir funcionando», lamentó, mientras explicaba que los ataques ocurren principalmente en noches y madrugadas.
Cada uno de estos depósitos, con capacidad para 1100 litros y un costo de 900 soles, fue instalado estratégicamente para optimizar la recolección de residuos, pero terminó reducido a escombros.
La situación es tan crítica que actualmente solo 83 contenedores (20 %) están operativos.
“Hay quienes arrojan escombros en los contenedores. Es lamentable que algunos no valoran el esfuerzo que se hace para tener limpia la ciudad», aseguró.
Falta de recursos y cultura ciudadana
Rodríguez detalló que, pese a haber solicitado 300 contenedores nuevos, la compra no se ha concretado por limitaciones presupuestarias.
Mientras tanto, regidores como Christian Luján y Luis González exigieron campañas educativas urgentes, ya que muchos vecinos siguen dejando basura en la vía pública o arrojando escombros en los contenedores.

El concejal Jorge Vásquez fue más allá: «El plan Educa no funciona. Debe eliminarse», sentenció, criticando la falta de compromiso ciudadano con la segregación de residuos.
Trujillo: horarios que no se respetan
El Segat también enfrenta otro desafío: los horarios de recolección no son acatados. Mientras que en la zona de av. América hacia dentro la basura debe sacarse de noche, en el resto de la ciudad el recojo es diurno.
Sin embargo, los residuos terminan esparcidos a cualquier hora, obligando a los trabajadores a recogerlos manualmente.


