El sismo de magnitud 6.1 que sacudió Lima y Callao el pasado domingo 15 de junio dejó un saldo de 18 personas hospitalizadas, según informó Defensa Civil. En total, 43 personas resultaron heridas tras el temblor, de las cuales 25 ya recibieron el alta médica, mientras que las restantes permanecen bajo atención en diversos hospitales de la capital.
El movimiento telúrico, cuyo epicentro se ubicó a 30 kilómetros frente a la costa del Callao y a 49 kilómetros de profundidad, generó daños materiales significativos. Se reportaron derrumbes en viviendas y la caída de piedras en zonas como Chorrillos, Miraflores, Barranco y Carabayllo, lo que obligó a realizar labores de limpieza en la vía de la Costa Verde para restablecer la circulación.

Sismo en Lima y Callao: este es el reporte del COEN
Lamentablemente, el sismo también cobró la vida de un mototaxista en el distrito de Independencia, quien fue alcanzado por un bloque de concreto que se desprendió de una pared mientras evaluaba daños en su vehículo. Este hecho fue confirmado por el Centro de Operaciones de Emergencia Nacional (COEN) y las autoridades locales.
Tras el evento principal, se registraron cuatro réplicas, la última de ellas a las 12:40 horas del día siguiente, lo que mantiene en alerta a la población y a las autoridades. La actividad sísmica en la costa central peruana es frecuente debido al choque constante entre las placas tectónicas de Nazca y Sudamericana, un fenómeno que ha generado eventos históricos como el terremoto de Pisco en 2007, de magnitud 7.9.

Lima tiene un silencio sísmico de 279 años
El jefe del Instituto Geofísico del Perú (IGP), Hernando Tavera, recordó que el sismo más potente en esta región ocurrió en 1746, con una magnitud estimada entre 8.8 y 9. Desde entonces, se ha acumulado energía sísmica durante 279 años, que podría liberarse en un futuro evento de gran magnitud. Tavera advirtió que muchas viviendas en Lima no están preparadas para soportar un temblor fuerte, lo que podría provocar colapsos y mayores daños.

En respuesta, las autoridades continúan monitoreando la situación y coordinando acciones para atender a los afectados y evaluar los daños en infraestructuras críticas, como centros de salud y colegios. La limpieza de vías y la supervisión de zonas vulnerables forman parte de las medidas inmediatas para garantizar la seguridad ciudadana.
Este sismo, ocurrido en plena celebración del Día del Padre, interrumpió la jornada con momentos de pánico, pero también evidenció la importancia de la preparación y la respuesta rápida ante este tipo de emergencias en una región con alta actividad sísmica.



