Dos casos de sarampión han sido confirmados en lo que va del año en el Perú, lo que ha llevado al Ministerio de Salud (Minsa) a activar una alerta epidemiológica a nivel nacional.
El primer caso corresponde a un paciente de 40 años con antecedente de viaje internacional, mientras que el segundo es un adulto de 53 años residente en el distrito de San Isidro, en Lima, quien permanece internado en la Clínica Ricardo Palma.
Las autoridades sanitarias continúan investigando el origen del contagio en este último caso, en un contexto regional donde los brotes de sarampión han aumentado significativamente.
La alerta epidemiológica AE-CDC-N.° 003, emitida por el Minsa, establece acciones inmediatas en todos los establecimientos de salud públicos y privados del país, incluyendo Essalud, las Fuerzas Armadas y clínicas particulares.
Entre las medidas dispuestas figuran el fortalecimiento de la vigilancia epidemiológica, la activación de equipos de respuesta rápida ante posibles brotes y la notificación obligatoria de casos dentro de las 24 horas.
La Organización Panamericana de la Salud (OPS) ha clasificado a la Región de las Américas con nivel de riesgo «muy alto», tras notificarse 22,637 casos durante el período 2025-2026 hasta la semana epidemiológica 08.
Más de 291 mil niños de 1 a 4 años en el Perú son susceptibles al sarampión, es decir, no tienen la protección necesaria frente a este virus altamente contagioso.
Ante este escenario, el Minsa ha priorizado la vacunación como principal estrategia de prevención, estableciendo la meta de alcanzar una cobertura del 95 % en niños menores de cinco años con las dos dosis de la vacuna contra sarampión, rubéola y paperas (SRP), aplicadas a los 12 y 18 meses de edad.
El país cuenta actualmente con un stock de 500 mil dosis, de las cuales 245 582 ya han sido distribuidas a nivel nacional. Sin embargo, especialistas advierten que las coberturas de vacunación en 2025 alcanzaron solo 90.4 % para la primera dosis y 82 % para la segunda, muy por debajo del umbral requerido para evitar brotes, con regiones como Loreto, Madre de Dios, Ucayali y Lima Norte presentando cifras aún más bajas .
¿Cuáles son los síntomas del sarampión?
El sarampión es una enfermedad viral altamente contagiosa que se transmite por vía aérea a través de las gotículas de saliva que expulsa una persona infectada al toser, estornudar o hablar.
Los primeros síntomas suelen aparecer entre los 7 y 14 días posteriores al contagio e incluyen fiebre alta, tos seca, secreción nasal y ojos rojos y llorosos (conjuntivitis).

Luego de unos días, aparece una erupción cutánea característica que comienza en el rostro y se extiende hacia el resto del cuerpo, acompañada de manchas pequeñas de color rojo.
En casos graves, el sarampión puede derivar en complicaciones como neumonía, convulsiones, encefalitis e incluso la muerte, especialmente en niños menores de 5 años, personas desnutridas o con sistemas inmunológicos debilitados.
La gravedad del sarampión radica no solo en sus complicaciones, sino en su altísima capacidad de propagación: una persona infectada puede contagiar hasta a 18 personas más si no están vacunadas.
Por ello, la vacunación constituye la única herramienta realmente efectiva para prevenir la enfermedad y evitar brotes.
Sarapión: ¿por qué es clave la vacunación?
La vacuna contra el sarampión, que en el Perú se aplica combinada contra la rubéola y las paperas (SRP), es segura, eficaz y está disponible de forma gratuita en todos los establecimientos de salud del país.
Se administran dos dosis: la primera a los 12 meses y la segunda a los 18 meses de edad, asegurando una protección superior al 95% cuando se completa el esquema.

Alcanzar coberturas de vacunación del 95 % o más es fundamental para generar la llamada «inmunidad de rebaño», que protege incluso a quienes no pueden vacunarse por razones médicas.
Cuando las coberturas caen por debajo de ese umbral, como ha ocurrido en algunas regiones del Perú, el virus encuentra espacios para reintroducirse y propagarse, poniendo en riesgo especialmente a los más vulnerables.
La aparición de casos confirmados en lo que va del año enciende las alarmas y recuerda la urgencia de completar los esquemas de vacunación y acudir a los centros de salud ante cualquier síntoma compatible con la enfermedad.


