Este martes 10 de junio, en el estadio de El Alto, Chile y Bolivia se enfrentarán en un partido que puede marcar un antes y un después para la selección chilena y para el entrenador argentino Ricardo Gareca.
La Roja llega al choque en el último lugar de las Eliminatorias Sudamericanas rumbo a 2026, con solo 10 puntos y a ocho de la zona de repechaje. Una derrota significaría la eliminación definitiva y, con ella, el fin del ciclo del Tigre al mando del equipo.

Horas antes del duelo decisivo, Gareca ofreció una rueda de prensa cargada de sinceridad y autocrítica, donde no ocultó su frustración por la crisis futbolística que atraviesa Chile. «Tener la calidad de jugadores que tengo y estar en estas circunstancias, jamás lo hubiera esperado. Es un desprestigio para Chile y para mi carrera también«, reconoció el entrenador, quien llegó con grandes expectativas y ahora enfrenta su momento más complicado.

Ricardo Gareca sobre las chances de Chile
Pese a la adversidad, Gareca reafirmó su compromiso con el equipo y su deseo de luchar hasta el final por alcanzar la zona de repechaje. «Hay que pelear, luchar, hay que dar la cara, eso es lo que tratamos de hacer. Han habido errores de nuestra parte, también momentos donde bajamos el nivel. Esto es difícil para mí con la calidad de jugadores que tiene Chile«, señaló con honestidad.

El Tigre admitió que esta etapa es la más dura de su carrera, especialmente porque la vive en una etapa más madura. «Es muy angustiante. No veo otra que dar la cara, con ustedes y con los muchachos. Muchos pensarán que un cambio es lo ideal. Me preguntaron si soy terco y sí, terco soy. Quiero dar vuelta la situación, pero es lo que me toca”, confesó.
¿Se viene el adiós de Gareca en Chile?
Gareca sabe que su continuidad depende del resultado ante Bolivia. Por eso, adelantó una posible despedida y agradeció el apoyo de los hinchas chilenos. «Si toca lo que toca, somos unos agradecidos. Nos han tratado maravillosamente bien. Las críticas se justifican, pero eso no invalida mi estadía. Ha sido con mucho respeto”, expresó.

Aunque no suele asistir a los partidos ni vivir en Chile, el entrenador aseguró que mantiene un seguimiento cercano a sus jugadores y que, si él no continúa, dejará un informe detallado para quien asuma el mando.
Chile se juega el todo o nada en El Alto
Este martes, la Roja se juega no solo la posibilidad de seguir soñando con el Mundial, sino también el legado de un técnico que ha marcado época en Sudamérica. Para Gareca, el reto es mayúsculo: revertir una situación que calificó como “un desprestigio” y devolverle a Chile la esperanza futbolística que parecía asegurada.




