La reapertura del Museo de Arte Moderno de Trujillo (MAM) no solo marca el regreso de un espacio icónico. También es un gesto emocional, ocurre en el día del nacimiento de su fundador, el artista Gerardo Chávez, y casi cinco meses después de su partida.
Es, en palabras de su hijo y actual director artístico, Gerardo Amador Chávez-Maza, “un renacimiento”.
El museo había cerrado en 2017, cuando las lluvias extremas dañaron su infraestructura. Después llegaron la pandemia, la falta de apoyo estatal y un silencio que parecía prolongarse indefinidamente.
Hoy, esa afonía se rompe con una nueva etapa museográfica y educativa que busca reconectar a Trujillo con su memoria cultural.
El museo había cerrado en 2017, cuando las lluvias extremas dañaron su infraestructura. Después llegaron la pandemia, la falta de apoyo estatal y un silencio que parecía prolongarse indefinidamente.
El sábado 15 de noviembre fue la reinauguración oficial, con la presencia de autoridades, incluso, el ministro de Cultura, Alfredo Luna Briceño. El domingo 16 se abrió para el público de manera gratuita.
Así, decenas de familias llegaron al recinto, ubicado en la avenida Villarreal (sector Barraza, Laredo) para disfrutar del arte.
Un museo pensado desde el territorio
Fundado en 2006 por Gerardo Chávez, el MAM retoma actividades con espacios renovados y con el principio de pensar el arte desde el territorio y para el territorio.
La reapertura recupera la idea que el artista defendió durante décadas: la necesidad de descentralizar la cultura y darle al norte un rol protagónico en la escena artística nacional.

“Lo que busco con este museo es descentralizar la cultural, integrarla a otras ciudades del país; darle un nuevo empuje cultural al norte. Pienso que la cultura, por ende, la educación, es lo que nos sacará adelante como país”, declaró Chávez en vida.
Un recorrido de memoria
En su reorganización, el MAM presenta cinco salas que funcionan como relatos del norte:
- Sala Proyectos
Explora la modernidad como un proceso en transformación, donde vibración, luz, sonido y movimiento crean una experiencia sensorial abierta a la exploración del público.
- Sala Ángel Chávez
Reivindica la obra del pintor trujillano —hermano de Gerardo— cuya importancia fue subestimada por décadas, resaltando su aporte a la identidad visual del norte.

- Sala Colección
Reúne piezas de Roberto Matta, Wilfredo Lam, Tilsa Tsuchiya, Rufino Tamayo y otros artistas que dialogan desde distintas latitudes con la estética contemporánea.
- Sala Temporal
Presenta una revisión del programa Paijáaaaaaaaan, con proyectos situados en el valle Chicama y una lectura del territorio Muchik y el Quingnam.
- Sala Monumental
Exhibe la etapa madura del maestro Gerardo Chávez, con obras como El otro Ekeko y La procesión de la papa, declarada Patrimonio Cultural de la Nación.
El recorrido incluye además La Capilla, con piezas coloniales y republicanas dedicadas a estudios de arte religioso, y el Pabellón Precolombino que alberga más de cinco mil piezas de culturas Moche, Chimú, Nazca, Paracas, Chachapoyas y Chancay.


El MAM forma parte de la Fundación Gerardo Chávez, presidida por Bibiana Maza Gómez-Velázquez, que también gestiona el Museo del Juguete, el Museo CaféBar y la residencia Paiján. Desde 1983, la fundación ha impulsado iniciativas que posicionaron a Trujillo como la primera Bienal de Arte de Trujillo.
Con la reapertura del MAM, ese legado vuelve a activarse y se proyecta hacia una nueva generación.
Trujillo: para visitar el museo
🕘 Atención: martes a domingo, de 10 a.m. a 6 p.m.
📍 Ubicación: Prolongación Federico Villarreal, km 3.5 vía Laredo (a 20 minutos del centro)
🎫 Con un solo tique se accede al MAM y al Museo del Juguete.
🚪 Entradas: 20 soles (público general), 15 soles (estudiantes) y 5 soles (vecinos de Laredo).
Texto y fotos: Yeremy Gonzales Rimarachín.


