






Un sitio gris empieza a llenarse de vida. En Trujillo, un nuevo mural está tomando forma en el parque Víctor Raúl Haya de la Torre, específicamente en una de las paredes de la exfábrica de Coca Cola, debajo del baipás de Mansiche.
Aunque aún no está terminada, la obra ya cumple su papel: impresiona a los transeúntes. Algunos de ellos no desaprovechan la oportunidad y se toman fotografías.
El impacto emocional de los murales es significativo. La presencia de arte urbano puede mejorar el bienestar de las personas porque crea un sentido de pertenencia y orgullo.
Al transformar fachadas grises en lienzos coloridos, se fomenta un ambiente más positivo y estimulante. «Pinto flores para que así no mueran», expresó la mexicana Frida Kahlo.
El nuevo mural de Trujillo presenta una vibrante paleta de colores, que incluye diversas representaciones, como un personaje con un tocado marrón que recuerda a la cultura Moche, un ave marina de plumaje blanco y gris, un cañán y una figura azul con cabello flamante.





Hacia la derecha, se aprecia una escena con una balsa sobre olas estilizadas, un personaje con corona y un volcán al fondo, todo bañado en tonalidades cálidas del atardecer.
Los murales en las ciudades son mucho más que simples decoraciones; representan una forma vibrante de expresión cultural y social.
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Estas obras no solo embellecen el entorno urbano, sino que también reflejan la identidad y las luchas de las comunidades locales.
Mural y más mejoras en parque
El parque Víctor Raúl Haya de la Torre está experimentando una mejora integral. La Municipalidad Provincial de Trujillo (MPT) busca consolidarlo como un nuevo espacio público para las familias.
Estas mejoras incluyen la construcción de un ambiente de Seguridad Ciudadana.
El parque también ha recibido juegos de luces que antes adornaban la plaza de armas de Trujillo. Un grupo de jóvenes voluntarios también han participado en la remodelación de un mural en el parque.


