La controversia por el caso Balogun sigue generando reacciones en el mundo del fútbol. Esta vez fue Oliver Kahn, leyenda de la selección alemana, quien utilizó sus redes sociales para cuestionar con ironía la reciente decisión de la FIFA de suspender temporalmente la sanción impuesta al delantero estadounidense.
El exguardameta aprovechó el debate para recordar uno de los episodios más dolorosos en la historia de Alemania: la ausencia de Michael Ballack en la final del Mundial 2002 frente a Brasil.
«Que repitan la final contra Brasil»
A través de un mensaje en X, Kahn lanzó una propuesta cargada de sarcasmo.
«Si ahora estamos reescribiendo la historia del fútbol, tengo una pequeña sugerencia: que la FIFA elimine la tarjeta amarilla que recibió Michael Ballack en la semifinal del Mundial 2002. Y ya que estamos, también podríamos repetir la final contra Brasil».
Con esas palabras, el exportero dejó en claro su desacuerdo con el precedente que, según considera, está marcando el organismo rector del fútbol mundial.
La amarilla que cambió la historia de Alemania
En la semifinal del Mundial de Corea-Japón 2002, Michael Ballack recibió una tarjeta amarilla durante el triunfo 1-0 sobre Corea del Sur. Aquella amonestación fue la tercera que acumuló en el torneo y le impidió disputar la gran final.

La baja del mediocampista, que llegaba como una de las figuras del campeonato con tres goles y cuatro asistencias, fue un duro golpe para el conjunto alemán.
Sin su principal referente en el mediocampo, Alemania cayó 2-0 ante Brasil, que levantó el título gracias al doblete de Ronaldo.
La decisión de la FIFA sigue generando críticas
Las palabras de Oliver Kahn se suman a una larga lista de voces que cuestionan la actuación de la FIFA en el caso Balogun.
Entre los críticos también aparecen Jürgen Klopp, quien anteriormente cuestionó la participación de dirigentes en este tipo de decisiones, además del seleccionador de Noruega, Ståle Solbakken, que calificó la resolución como un error que podría afectar el desarrollo del Mundial.
La polémica continúa creciendo y el debate sobre el alcance de esta decisión promete mantenerse en el centro de la conversación futbolística durante los próximos días.


