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Seis de cada 10 cajetillas de cigarrillos que se venden son de contrabando o adulteradas

Incautan un millón de cigarrillos de dudosa procedencia, valorizados en 2 millones 500 mil soles. Mercadería iba a ser distribuida a nivel nacional. Exdirector de Salud Ambiental de La Libertad indica que en discotecas y bares prolifera la venta de estos productos y que su consumo genera mareos, dolores de cabeza y aumenta el riesgo de cáncer.

Pese a que su consumo en la última década ha disminuido, su venta ilegal ha aumentado, al punto de superar, en algunas ciudades, a su distribución formal.

La incautación de un millón de cigarrillos de contrabando, efectuada este lunes 1 de mayo, en plena celebración por el Día del Trabajo, ha confirmado esta tendencia: seis de cada diez cajetillas de cigarrillos que se venden en el país tienen una procedencia ilegal.

La Policía Nacional decomisó esta mercadería tras intervenir un tráiler, de placa de rodaje C2F-850 / V8D-987, en la carretera Panamericana Sur kilómetro 56.5, garita de control móvil de Pucusana, en Lima.

El vehículo pesado ingresó por Tacna y tenía como destino la capital peruana. Desde ahí, los cigarrillos de contrabando —de las marcas Hamilton, Golden Beach, Euros, Campeao— algunas de las cuales dejaron de distribuirse en el país, iban a ser colocadas en mercados y bodegas de Lima y otras regiones.

Tráfico de cigarrillos: negocio redondo

El general PNP Deny Rodríguez Bardales, director de la Policía Fiscal, explicó que los cigarrillos de contrabando se producen en Paraguay, país que abastece con este producto, en gran medida al margen de la ley, a los diversos mercados de Sudamérica.

Un reporte de la Red Latinoamericana por Justicia Económica y Social (Latindadd), revela que la producción anual de las tabacaleras en Paraguay es de 2700 millones de cajetillas, muy por encima del consumo promedio anual de cigarrillos en este país, que llega a 199 millones, por lo que las cifras entre oferta y demanda no cuadran.

Existe una sobreproducción tabacalera de 2500 millones de cajetillas anuales en Paraguay. Estos cigarrillos se comercializan en los países sudamericanos, siendo Brasil el principal mercado, seguido de Argentina, Bolivia, Perú, Ecuador y Colombia. Así lo desnudó un informe del Centro de Análisis y Difusión de la Economía Paraguaya (CADEP), y que generó el rechazo de la industria tabacalera.

“No es la primera vez que decomisamos cigarrillos de contrabando. La mercadería viene desde Paraguay. En ese país hay tabacaleras que distribuyen a nivel internacional. Lamentablemente introducen cigarrillos de contrabando en todos los mercados de Latinoamérica. El problema es que no pasan los filtros sanitarios”, declaró el general Deny Rodríguez, jefe de la Policía Fiscal.

Existe una sobreproducción tabacalera de 2500 millones de cajetillas anuales en Paraguay. Estos cigarrillos se comercializan en Brasil, seguido de Argentina, Bolivia, Perú, Ecuador y Colombia.

Amenaza a la salud pública

Si ya de por sí su consumo representa una amenaza para la salud, el que se distribuyan cigarrillos sin registro sanitario o de dudosa procedencia aumenta el riesgo para los consumidores.

Arístides Aurora Prado, exdirector ejecutivo de Salud Ambiental (Digesa) de La Libertad, indicó que los efectos inmediatos del consumo de estos cigarrillos son mareos y dolores de cabeza.

“Los cigarrillos que no tienen registro sanitario no cumplen con los estándares internacionales de calidad y atentan contra la salud pública. Las células del organismo se ven afectadas; el riesgo de cáncer pulmonar o bucal es a mediano y largo plazo. Muchas veces los filtros de cada cigarrillo no cumplen con los estándares que se le exige a la industria y por eso su consumo causa dolores de cabeza y mareos intensos”.

Indicó que los controles aduaneros no solo fallan en Tacna, también ocurre lo mismo en el oriente (Iquitos, frontera con Brasil) y Tumbes (frontera con Ecuador).

“Nuestras fronteras son coladeras. No se puede ni siquiera detener a las personas indocumentadas. Hay lugares por donde se ingresa contrabando, no solo cigarrillos, también medicamentos y alimentos. Hay muchos lugares por donde se evade el control”.

Las discotecas y bares son los puntos principales de distribución de estos cigarrillos, una vez que ingresan al mercado nacional. “Por lo general, las zonas periféricas de las ciudades son donde se venden, porque no hay fiscalización. También las envían al ande. En La Libertad encontramos mucho eso”, explicó Arístides Aurora.

El exdirector de la Salud Ambiental advirtió que es prácticamente imposible para un consumidor identificar si los cigarrillos que se distribuyen son de dudosa procedencia o de contrabando.

“Lo que hacen las personas que se dedican a distribuir productos de contrabando es falsificar las etiquetas de las marcas, o colocan calcomanías como registro sanitario. Y los cigarrillos no solo se venden por cajetillas sino también al menudeo. Eso dificulta su decomiso”.

Inicio precoz en consumo de tabaco

En Perú el 8 % de la población consume cigarrillos desde los 15 años, lo que significa que están expuestos a sufrir daños graves debido a la exposición a la nicotina, señaló el Ministerio de Salud (Minsa).

Más peruanos inician el consumo de cigarrillos a temprano edad.

Su consumo temprano, advierte el máximo ente rector de la salud, ocasiona déficit de atención, adicción, problemas de aprendizaje, trastornos de ánimo en los adolescentes y prepara al cuerpo para el consumo de otras sustancias adictivas.

El Centro de Información y Educación para la Prevención del Abuso de las Drogas (Cedro) informó que uno de cada dos peruanos, entre los 12 y 65 años, fumó al menos una vez en la vida.

En Arequipa, Cusco, Tacna, Moquegua y Puno, el consumo de cigarrillos de contrabando supera al formal, con 74 %; mientras que en Iquitos, Huánuco, Tarapoto, Huancayo, alcanza el 52 %, según cifras de Cedro del 2021.

Millonario decomiso

La incautación de un millón de cigarrillos en el control de Pucasana ocurrió al promediar las 5 de la mañana del lunes 1 de mayo. Personal de la Policía Nacional, Aduanas y Ministerio Público intervino un tráiler procedente de Puno, que tenía como destino Lima.

El vehículo trasladaba toneladas de cal en sacos de polietileno. Sin embargo, en la parte delantera y media del vehículo se acondicionaron espacios en el que se camuflaron cajas con cigarrillos y desodorantes de contrabando.

“Son un millón de cigarrillos, de las marcas Hamilton, Golden Beach, Euros, Campeao, valorizados en 2 millones 500 mil soles en el mercado peruano. De diez cigarrillos, seis son de contrabando; solo cuatro pagan sus impuestos”, precisó el general Deny Rodríguez Bardales, director de la Policía Fiscal. El conductor del vehículo, Johnny James Huamaní Arguellas (44), quedó detenido y será denunciado por el Ministerio Público por el delito aduanero en la modalidad de contrabando.