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Germán Pineda, ganador del premio Vivir ya es Especial: “Creo que ignoraron todas las muertes y el dolor quedó oculto”

El escritor piurano contó detalles sobre la creación del texto ganador del certamen que busca mantener viva la memoria de la tragedia del Real Plaza de Trujillo.

¿El peruano está condenado a la tragedia? La noche del 21 de febrero del 2025, el techo que cubría el patio de comidas del Real Plaza de Trujillo cayó sobre decenas de familias que concurrían al centro comercial para divertirse y eclipsar la felicidad junto a seres queridos.

De este lamentable hecho se construye “A36: confesiones de un testigo silencioso”, cuento premiado con el primer puesto del concurso Vivir ya es Especial, organizado por el Instituto Peruano de Buen Gobierno y BuenaPepa.

Germán Pineda, oriundo de Piura, nacido en 1975, es el autor de este relato que recoge la historia de un objeto que siente, observa y es parte del colapso que enlutó a la Capital de la Eterna Primavera.

BuenaPepa dialogó con el escritor, quien contó sobre como la literatura es un vehículo inmortal para guardar la memoria colectiva y reflexionar sobre las tragedias que se pueden evitar.

—¿Cuándo llega la literatura a tu vida?
—Mi profesión es ingeniero agrónomo y mi segunda vocación es educador por la Universidad César Vallejo. Esta experiencia me lleva a inclinarme por la lectura y la escritura. En 2025, participo de algunos concursos a nivel nacional e internacional logrando dos antologías. Luego, me hago la pregunta si en mis venas corre sangre o letras. Por ello, me inclino como escritor.  

—Entonces, ¿qué es la literatura? ¿qué le permite?
—Es una memoria y una reflexión sobre la sociedad y a veces hasta del dolor humano.

Toda la vida en un perno

—Tu cuento se titula “A36: confesiones de un testigo silencioso”, ¿quién es A36?
—Me enfoqué en algo poderoso que haga a la sociedad reflexionar y que no se ignore. Es así que pienso en un perno que lo ve todo, pero es silencioso. De esta idea surge “A36: confesiones de un testigo silencioso”.

—¿Es una especie de acero?
—Es un perno de acero que se utiliza en las construcciones del Real Plaza. De esta información surge esta propuesta que es ambiciosa y lleva un mensaje final.

—¿Cómo fue la experiencia de investigar el caso y unirlo con la ficción?
—Un escritor, a veces, tiene que hacer de periodista, sobre todo, cuando es una tragedia que pone en riesgo vidas humanas. Lamentablemente, aquí fallecieron 6 personas. Tienes que hacer una prosopopeya extendida. En este caso, utilizar un perno de acero denominado “A36”. De esta manera, tratarlo con delicadeza y respeto.

—En tu cuento escribes “Pero los pernos no hablan. Los pernos obedecen”. ¿Es una metáfora de la clase obrera ante la represión del poder político en la actualidad?
—En el Perú vemos muchas cosas que pasan, pero silenciamos. No somos fiscalizadores. Para esta tragedia del Real Plaza hubo hechos e indicios, pero nadie habló. La mayoría observó. De este episodio es de lo que trata el mensaje de A36 que lo vio todo, pero solamente observó y lo guardó en el silencio.

La sociedad peruana siempre espera que ocurran los hechos para poder actuar. No hay prevención ni una cultura de proteger ni de anticipar este tipo de tragedias.

—El protagonista menciona que “la gente confía rápido cuando necesita confiar”. ¿Quién sería capaz de traicionar esa confianza cuando va a un centro comercial, muchas veces solo por ocio?
—Este perno visualiza todo desde el inicio de la construcción, pero no es escuchado. Muchos piensan que la tragedia ocurrió el 21 de febrero a las 8:40 p.m.; pero esta tragedia se pudo evitar porque había indicios u hechos.

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—Usted define que “la vida es insistente: empuja, ocupa, tapa.” ¿De qué manera se fue tapando la indignación de las familias afectadas?
—No todas las familias afectadas recibieron el mismo trato. Creo que ignoraron todas las muertes y el dolor quedó oculto. Las grandes empresas siempre tienen el poder y, lamentablemente, poco a poco se fue olvidando.

Germán Pineda: literatura y memoria

—¿Por qué es importante que la literatura exhiba este tipo de tragedias desde objetos inanimados?
—Antiguamente lo ha utilizado, pero poco a poco lo fue dejando de lado e hicieron la narración un poco más tradicional en primera persona. La gente creo que este tipo de relatos lo toma superficialmente. Tuve un enfoque de hacerlo desde un objeto inanimado para que llame más la atención y puedan tomar una reflexión.

Germán Pineda

—¿Qué representa ser un testigo que solo puede contemplar el camino de una catástrofe, pero no puede hacer nada al respecto?
—Estar presente y no poder nada. Eso es lo que significa A36.

—¿Cómo es tu visión literaria de Piura?
—Piura en el nivel literario es muy rico. Te basas en todos los ámbitos y eso hace que ser escritor sea hermoso porque puedes coger historias en diferentes contextos y lo puedes exponer para que la sociedad sepa más de la región.

Johan Fiestas Chunga
Johan Fiestas Chunga
Desde muy chico abrazó su soledad para jugar y crear historias. Dice que el amor es imposible, pero es purito miedo al compromiso. Se enamoró del periodismo cuando le informó a la directora de su colegio sobre el bully del salón. Tiene calle por el barrio de su abuela materna y cultura por embutirse libros en vez de merendar. Se la da de antisocial, pero tonea como cumpleañero. Su fruta selecta es el kiwi de sabor agridulce como su infancia en Paita.