La hambruna se define como «el tipo más grave de crisis de hambre. Es muy poco frecuente, pero cuando se produce, significa que hay una escasez extrema de alimentos y que varios niños, niñas y adultos de una determinada zona mueren de hambre a diario«, explica Acción Contra el Hambre.
En Gaza, el hambre también mata. Por primera vez en la historia de Medio Oriente, un informe respaldado por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) confirma, oficialmente, una hambruna en la Gobernación de Gaza: territorio asediado por casi dos años de guerra y restricciones severas a la entrada de ayuda humanitaria, por parte de Israel.
En su portal oficial la ONU asegura que «es un fracaso de la humanidad y un crimen de guerra». Los más contradictorio es que «los alimentos se acumulan en las fronteras debido a la obstrucción sistemática de Israel. Es una hambruna a pocos cientos de metros de la comida, en una tierra fértil”
La Clasificación Integrada de las Fases de la Seguridad Alimentaria (IPC) reveló este viernes, 22 de agosto, que la crisis alimentaria en la Ciudad de Gaza ha alcanzado niveles críticos, con proyecciones alarmantes que advierten sobre su expansión en los próximos meses.
En un escenario devastado por bombardeos y desplazamientos masivos, el informe detalla una realidad desgarradora: 132.000 niños menores de cinco años enfrentan desnutrición que pone en riesgo sus vidas hasta junio de 2026, incluyendo 41.000 casos graves, el doble de lo registrado en mayo.
La hambruna, calificada por el secretario general de la ONU, António Guterres, como “un desastre provocado por el hombre” y “una condena moral”, ha cobrado la vida de al menos 271 personas por inanición, incluidos 112 niños, según el ministerio de salud local.
La ONU también advierte que «para finales de septiembre, más de 640.000 personas se enfrentarán a niveles catastróficos de inseguridad alimentaria, clasificados como Fase 5 del CIF, en toda la Franja de Gaza». Otros 1,14 millones de personas estarán en la Fase 4, y 396.000 más se enfrentarán a la Fase 3.
“Es un crimen de guerra utilizar la inanición como método de guerra, y las muertes resultantes también podrían constituir el crimen de guerra de homicidio intencional”, sostuvo Volker Türk, alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos.
El caso de Razan Abu Zaher, una niña de 4 años que falleció el pasado 23 de junio en un hospital del centro de Gaza debido a complicaciones por desnutrición, personifica el rostro infantil de esta tragedia. Su cuerpo esquelético, tendido sobre una losa de piedra, se ha convertido en un símbolo de la crisis que azota al enclave.
Por Lucero Pérez Portales.


