Mientras que algunas regiones y municipalidades, como La Libertad y Trujillo, respectivamente, no ejecutan con eficiencia el dinero asignado para la reducción de vulnerabilidad y atención de emergencias por desastres, según indica la partida 0068, la emergencia climática tiene indicadores preocupantes a nivel nacional.
Entre diciembre y marzo, la temporada de lluvias causó la muerte de 85 personas, la desaparición de nueve y tiene en condición de damnificados a 47 789. Las causas: deslizamientos, inundaciones y accidentes, según el reporte del Centro de Operaciones de Emergencia Climatológica (COEN).
Las muertes se registraron en las regiones de Ayacucho, Cusco, Huancavelica, Junín y Puno. La mayoría por descargas eléctricas, huaicos y accidentes en medios de transporte acuático fluvial.
De los 47 789 damnificados, 18 865 personas fueron afectados en sus medios de vida y subsistencia debido a las inundaciones y huaicos. Además, 18 753 inmuebles han quedado inhabitados y 79 335 casas presentan daños de diverso tipo.
A pocos días del inicio del año escolar, el sector educación también está perjudicado: 23 aulas colapsadas y 228 afectadas. También, 67 hospitales están afectados y cuatro fueron declarados “inhabitables”. 4 923 hectáreas de cultivos fueron destruidas y 11 651 animales de ganado perdieron la vida.

En La Libertad, Pataz es la provincia más afectada ya que presenta viviendas y aulas colapsadas; así como distritos y caseríos aislados porque las vías fueron destruidas por huicos y crecida de ríos y quebradas. Según el COEN, a nivel nacional las lluvias destruyeron 506 kilómetros de vías vecinales, 31,7 kilómetro de vías urbanas, 123 puentes peatonales y 98 puentes vehiculares.


