InicioFruta frescaFrutero CulturalEl cine Chimú en Trujillo está muriendo y esto puedes hacer para...

El cine Chimú en Trujillo está muriendo y esto puedes hacer para salvarlo

El Centro Cultural Cine Chimú, uno de los pocos espacios que en Trujillo apuesta por una programación cinematográfica distinta a la de las grandes cadenas comerciales, atraviesa su momento más crítico. A través de un comunicado difundido en sus redes sociales, sus responsables anunciaron que no abrirán la sala esta semana debido a la falta de ahorros y a una crisis económica que se ha vuelto insostenible.

“Hemos intentado levantar la sala con todos los esfuerzos de siempre, pero entre pagos de licencias para pelis que tristemente no vienen a ver y bajísimos consumos en la dulcería, estamos en crisis”, señala el texto, que resume la difícil realidad que enfrentan los espacios culturales independientes en el país.

Una historia de resistencia cultural

El Cine Chimú no es solo una sala de proyecciones. Desde su apertura, se ha consolidado como un punto de encuentro para cinéfilos, estudiantes y públicos que buscan historias que no llegan a los multicines.

Por sus butacas han pasado ciclos de cine de autor, documentales, muestras de realizadores locales y actividades que han enriquecido la vida cultural de Trujillo. Su programación ha sido, durante años, una ventana a otras realidades y una plataforma para el talento regional.

“Este es un llamado urgente para que nos acompañen en las funciones de las próximas semanas y permitan que el cine siga abierto, al menos, hasta este fin de año”, señala el comunicado.

La supervivencia del Cine Chimú depende, en gran medida, de la respuesta del público.

Cine Chimú

Cine Chimú de Trujillo: un dilema nacional

Los espacios culturales independientes en el Perú sobreviven gracias al esfuerzo de sus gestores y a la fidelidad de sus audiencias, pero rara vez cuentan con el respaldo necesario para sostenerse en el tiempo.

La cultura no es un lujo, sino un derecho y un pilar del desarrollo social. Involucrarse en su manutención —asistiendo a las funciones, consumiendo en la dulcería, difundiendo su programación o participando de sus actividades— es una forma concreta de defender la diversidad cultural de la ciudad.

Salvar al Cine Chimú es, en el fondo, salvar un pedazo de la vida cultural de Trujillo. La película aún no termina. Depende de todos nosotros que la función continúe.