La reciente publicación de Chuck E. Cheese, la cual anuncia su cierre en Trujillo el 3 de noviembre de 2024 ha suscitado una mezcla de nostalgia, tristeza y, hasta, satisfacción entre los usuarios.
Muchos comentan que el local ha sido un excelente centro de diversión, lo que les generó recuerdos entrañables a lo largo de los años.
«Lindos recuerdos» fue una de las frases recurrentes en los comentarios del post difundido en la cuenta de Facebook de la franquicia.
Numerosos padres, que llevan más de una década visitando el local, lamentan la partida y recuerdan con cariño los cumpleaños de sus hijos celebrados allí.
La mezcla de juegos, pizza y un ambiente festivo lo convirtió en un espacio donde las familias podían disfrutar de momentos inolvidables.
Esta combinación junto con las promociones especiales para fiestas atrajo a una clientela fiel que experimentó la magia de crecer en este espacio.
Dichas opiniones resaltan lo significativo que ha sido este lugar en la vida de niños, convirtiendo cada visita en una celebración y una oportunidad de crear momentos de suma alegría.
Chuck E. Cheese: críticas y sugerencias ante el adiós
Sin embargo, no todo ha sido positivo. Algunos usuarios expresaron su descontento respecto a la calidad y variedad de los juegos.
Indicaron que «sinceramente sus juegos no son nada atractivos» y que «no cambiaron ni un juego» durante su tiempo en la ciudad.
Otros aprovecharon la oportunidad para señalar que los actuales niños son más digitales y sugirieron que Chuck E. Cheese debería considerar ofrecer juegos para adultos, dado el cambio en las preferencias de ocio.
Esta desconexión con la evolución de los actuales intereses infantiles puede haber influido en la percepción general de la franquicia, ya que refleja la necesidad de renovarse para revitalizar su atractivo.

Además, se menciona un interés por revivir las animaciones de animatrónicos, que fueron icónicas en el pasado.
Frente a preocupaciones más serias, algunos comentarios vinculaban el cierre a temas de seguridad y el crimen organizado del país, destacando que «Perú está perdiendo sus inversiones extranjeras» debido a la falta de medidas efectivas contra la delincuencia.
Esta crítica de un entorno menos seguro podría haber llevado a que menos familias decidieran visitar el local, lo que a su vez afectó las ventas y la rentabilidad.
Con una clientela frecuente, la partida de Chuck E. Cheese de Trujillo no solo marca el fin de una era de esparcimiento regional, sino que también deja un vacío en el ámbito del entretenimiento local que muchos lamentan.
En sétiembre, el negocio informó que cerraría su sede de La Libertad el domingo 6 de octubre. Luego, anunció que atendería hasta el 3 de noviembre del 2024.
Escribe Johan Fiestas Chunga.


