El eventual desarrollo del proyecto petrolero Z-62 frente a las costas de La Libertad y Lambayeque se perfila como un importante motor económico. Según la Cámara de Comercio de La Libertad, esta iniciativa —liderada por Anadarko, Chevron y Westlawn— generaría una fuerte inyección de capital y activaría distintos eslabones de la cadena productiva regional.
El presidente del gremio empresarial, Fernando Guerra, destacó que el inicio de operaciones traería consigo una creciente demanda de bienes y servicios, consolidando nuevas categorías dentro del ecosistema de proveedores regionales.
Servicios clave y nuevas oportunidades de negocio
El avance del proyecto offshore abriría múltiples oportunidades en sectores como la logística portuaria, mantenimiento industrial, metalmecánica, soldadura especializada y control de calidad. Asimismo, se prevé un incremento en la demanda de seguridad industrial, telecomunicaciones, transporte de personal, así como servicios de alimentación y alojamiento.
A ello se suman actividades más técnicas como operadores marítimos, laboratorios ambientales y oceanográficos, empresas de automatización y consultoras en seguridad, lo que ampliaría significativamente el mercado para empresas locales.
Altos estándares y retos para el desarrollo sostenible
Debido a que se trata de una exploración en aguas profundas, el proyecto exigirá rigurosos estándares en seguridad, medio ambiente y tecnología. Este escenario representa tanto una oportunidad como un desafío para las empresas interesadas en integrarse a la cadena de valor.
En esa línea, Guerra enfatizó que el mayor reto será garantizar que los recursos generados por la actividad petrolera se traduzcan en desarrollo sostenible, reducción de brechas y mejoras concretas en la calidad de vida de la población.
“El verdadero desafío es convertir esta oportunidad económica en bienestar real para la ciudadanía”, subrayó.


