Roy Arbaiza Corcuera, el candidato del Partido Patriótico del Perú que lidera el conteo oficial de la ONPE para la alcaldía provincial de Trujillo, dejó clara su hoja de ruta: continuar el legado de Arturo Fernández Bazán, el vacado exalcalde conocido como el Loco de Moche.
«Vamos a continuar la labor del doctor Arturo Fernández. Hay que tener claro que todo lo logrado acá es con el legado del doctor Arturo Fernández. Vamos a contar con su dirección en mi gestión», declaró el candidato, quien se define como nuevo en la política.
Consultado sobre la sorpresa que significan los resultados del domingo 4 de octubre, Arbaiza atribuyó su irrupción electoral a una convocatoria inesperada. «Yo soy nuevo en la política, nos convocaron para poder dar lo mejor de nosotros. Nuestra vida era tranquila. Somos nuevos, pero con la guía y el mismo régimen del doctor Fernández vamos a ir adelante», sostuvo.

Respecto a sus primeras obras, el virtual alcalde adelantó que priorizará temas de seguridad ciudadana, salud y veredas. «Queremos la tranquilidad de los vecinos», afirmó, sin precisar mayores.
Roy Arbaiza: «Soy trujillano»
Sobre las cuestionamientos a su lugar de residencia —pues en su hoja de vida ante el JNE declaró domicilio en San José, provincia de Pacasmayo, y no en Trujillo—, Arbaiza aclaró que nació y estudió en Trujillo, pero que por razones laborales cambió su dirección a Pacasmayo.
La precisión busca responder a las críticas sobre su conocimiento de la problemática local, aunque no disipa del todo la pregunta de fondo: ¿puede gobernar Trujillo quien reside fuera de ella?
Con estas declaraciones, el candidato del PPP no solo confirma su cercanía con Fernández, sino que asume públicamente que su gestión sería una continuidad del régimen anterior, pese a que este terminó en vacancia y con su líder prófugo de la justicia.


