El avance de la violencia criminal volvió a cobrar la vida de un agente de la Policía Nacional del Perú (PNP) en el norte del país. La noche del miércoles 12 de agosto, el suboficial Max Mondragón Rodríguez, conocido entre sus compañeros de armas como Colorado, fue víctima de un sangriento e inopinado ataque a balazos cuando se desplazaba por la provincia de Pacasmayo, en La Libertad.
Alrededor de las 8:00 p. m., el agente —quien había sido reciéntemente destinado a la Comisaría PNP de Guadalupe— se desplazaba a bordo de una motocicleta por la carretera que conecta los distritos de Guadalupe y Pueblo Nuevo. Fue en las inmediaciones de la zona de las lagunas de oxidación cuando sujetos no identificados lo interceptaron de manera intempestiva y abrieron fuego a quemarropa. El cuerpo del suboficial quedó tendido en la vía pública con múltiples heridas de bala que le causaron la muerte de forma instantánea.
Las primeras diligencias llevadas a cabo por peritos de la PNP e investigadores del Ministerio Público abrieron de inmediato una importante línea de indagación: la motocicleta en la que se trasladaba Mondragón Rodríguez hacia su domicilio no fue hallada en la escena del crimen. Esta ausencia plantea interrogantes sobre si el ataque respondió al robo del vehículo o si se trató de una ejecución premeditada donde los agresores sustrajeron la unidad para facilitar su huida.
El asesinato del suboficial Mondragón se enmarca dentro de un contexto de creciente inseguridad ciudadana que viene cobrando la vida de los uniformados en el ejercicio de sus funciones. Según el Ministerio del Interior (Mininter) y reportes de la Policía Nacional del Perú, los homicidios y emboscadas a efectivos policiales —tanto en operativos contra la criminalidad organizada como en patrullajes preventivos— reflejan el desprotegido escenario en el que operan los agentes de primera línea en las distintas regiones del país.
En un video que circula por redes sociales, se aprecia a la víctima en una actividad socioeducativa con niños, lo que refleja su compromiso con el institución policial y la promoción de valores.


