El fútbol europeo tiene una nueva protagonista, y no es una goleadora. Es una entrenadora. Marie-Louise Eta acaba de escribir una página histórica al convertirse en la primera mujer que se hace cargo de un equipo masculino de la máxima categoría en uno de los grandes campeonatos de Europa.
El Union Berlin, desesperado por enderezar el rumbo, la puso al frente del banquillo para lo que queda de temporada.
La noticia estalló después del último papelón del club capitalino. El sábado, Union Berlin perdió 3-1 contra el colista Heidenheim. Adiós a Steffen Baumgart. Y hola a Marie-Louise Eta, que hasta ahora era parte de su cuerpo técnico.
Marie-Louise Eta: la conoce
La directiva no lo dudó: le dio el cargo hasta final de temporada. ¿La misión? Salvar al equipo del descenso. Hoy están solo siete puntos por encima de la promoción y apenas ganaron dos partidos desde Navidad. Misión imposible, tal vez. Pero misión, al fin.

Eta no viene de cualquier lado. Como jugadora del Turbine Potsdam, levantó la Champions League femenina en 2010 y ganó tres Bundesligas.
Después se pasó a los banquillos: dirigía al sub 19 femenino del Union, y la semana pasada el club anunció que se haría cargo del primer equipo femenino la próxima temporada. Eso era antes. Ahora, la historia la agarró desprevenida.
El fútbol claro que cambia
Ojo, no es que no haya habido mujeres antes al frente de equipos varones. Ya lo hicieron Sabrina Wittmann en el Ingolstadt FC (tercera división alemana) y la francesa Corinne Diacre en el Clermont de la Ligue 2 entre 2014 y 2017.
Pero ninguna había logrado sentarse en el banquillo de un club de la máxima categoría de una de las grandes ligas de Europa. Hasta hoy. Eta es la primera. La Bundesliga, el escaparate más machista del fútbol alemán, acaba de rendirse ante una mujer de 34 años que no le tiembla el pulso.

Su estreno será este fin de semana contra el Wolfsburgo. Un partido de esos que duelen, decisivo en la pelea por la permanencia.
Pero más allá de los tres puntos, lo que realmente estará en juego es una idea: que el fútbol, ese viejo reducto de varones, también puede ser dirigido por ellas. Y que no es una excepción. Es un comienzo.


