En una noche cargada de tensión y emociones, Sporting Cristal logró una clasificación dramática a la fase de grupos de la Copa Libertadores tras imponerse por 3-2 en la tanda de penales a Carabobo FC en el estadio Alejandro Villanueva. El equipo rimense sufrió hasta el final, pero terminó celebrando una hazaña que desató la alegría de sus hinchas.
Carabobo golpeó primero
El partido comenzó cuesta arriba para el cuadro peruano. El volante Edson Castillo sorprendió muy temprano y abrió el marcador para Carabobo a los 5 minutos con un potente remate desde fuera del área que dejó sin opciones al portero Diego Enríquez.

La visita amplió la ventaja a los 29 minutos, nuevamente por intermedio de Castillo, quien volvió a probar de larga distancia y silenció momentáneamente las tribunas de Matute.

La reacción celeste
En el segundo tiempo, el técnico Paulo Autuori movió el banco y envió al campo a Irven Ávila en busca de mayor peso ofensivo. El cambio surtió efecto rápidamente, pues Sporting Cristal adelantó líneas y empezó a presionar en campo rival.

A los 50 minutos llegó el descuento que encendió la esperanza. Leandro Sosa desbordó por la derecha y lanzó un centro preciso que Maxloren Castro conectó de zurda para poner el 2-1, resultado que igualó la serie y mantuvo con vida a los celestes.
Todo se decidió desde los doce pasos
Sin más goles en el tiempo reglamentario, el boleto a la fase de grupos de la Copa Libertadores se definió en la tanda de penales. Allí, Yoshimar Yotún, Santiago González y Cristiano da Silva convirtieron para el conjunto rimense.
Aunque Irven Ávila y Christofer Gonzales fallaron sus remates, Carabobo desperdició tres disparos —de Orozco, Aponte y Moreno— lo que permitió que Sporting Cristal se impusiera 3-2 en la definición.

Cristal vuelve a soñar en la Libertadores
Con este sufrido triunfo, Sporting Cristal aseguró su presencia en la fase de grupos de la Copa Libertadores 2026, reafirmando su protagonismo internacional y manteniendo viva la ilusión del fútbol peruano en el torneo más importante del continente.

La clasificación fue celebrada como una verdadera batalla futbolística: una noche en la que el equipo celeste cayó, se levantó y terminó celebrando con el corazón.


