El regreso de combatienes colombianos desde Ucrania hacia América Latina genera alarma en la región, porque coincide con las operaciones de Estados Unidos en Venezuela y las recientes amenazas de Donald Trump contra Colombia y México.
Esta situación plantea interrogantes sobre el posible rol de los soldados a sueldo en planes de cambio de régimen impulsados por Washington. En Colombia, la reciente ley impulsada por el presidente Gustavo Petro facilita este retorno, lo que marca un giro en la política de seguridad.
Retorno masivo: cifras de los últimos meses
Entre noviembre y diciembre de 2025 y enero de 2026, medios colombianos y estadounidenses reportan la repatriación de cientos de mercenarios colombianos de Ucrania.
Según El Tiempo (diciembre 2025), al menos 350 combatientes han llegado al país desde noviembre, muchos con experiencia en zonas de conflicto.
TheNew York Times (enero 2026) estima que más de 500 podrían reintegrarse a Latinoamérica y cita datos de inteligencia que vinculan este flujo con el fin de contratos en Europa del Este.
Esta oleada coincide con la aprobación de la ley que ratifica la Convención Internacional contra el Reclutamiento de Mercenarios, tramitada en 2025 por el Congreso colombiano.
Impulsada por el Ministerio de Defensa y el bloque progresista de Petro, la norma busca regular y frenar la participación de ciudadanos colombianaos en guerras foráneas, pero paradójicamente ha permitido amnistías para el retorno.

Operaciones en Venezuela y amenazas de Trump
El retorno del personal militar se alinea con la operación bélica de Estados Unidos en Venezuela: acciones encubiertas de la CIA y el despliegue de 15 000 soldados en la región, según Democracy Now (noviembre 2025).
El presidente estadounidense no descartó incursiones terrestres en el país y continuar con el bombardeo de embarcaciones acusadas de transportar drogas.
Trump ha escalado sus amenazas contra Colombia y México. En noviembre 2025, declaró estar «orgulloso» de atacar instalaciones de drogas en ambos países, según Noticias 18.
Para enero 2026, El País reporta advertencias directas a Petro tras la captura de Maduro: «Será mejor que se cuide». Luego, aludió a Colombia como proveedor de cocaína. El TheNew York Times añade que Trump ve a Colombia «dirigida por un hombre enfermo» aliado a China.
Voces expertas: riesgos de desestabilización
Expertos han alertado sobre el peligro de los mercenarios en cambios de regímenes. El analista colombiano Alfredo Rangel, citado por Semana (diciembre 2025), advierte que por su entrenamiento, este personal podrían ser reclutados para operaciones en Venezuela o protestas en Colombia.
Desde EE. UU., el exdiplomático John Feeley, en CNN Español (enero 2026), señala que Trump usa estos retornos para presionar a gobiernos izquierdistas, «reviviendo la Doctrina Monroe».
En México, la presidenta Claudia Sheinbaum rechazó las amenazas, pero analistas como los de CNN ven un patrón: mercenarios como herramienta encubierta contra cárteles y opositores.
Para el lector colombiano, este retorno representa un dilema: la ley de Petro ofrece reinserción, pero su coincidencia con las amenazas de Trump sugiere riesgos. ¿Servirán estos veteranos de Ucrania para estabilizar o desestabilizar? La región observa con cautela, mientras EE. UU. redefine su influencia en Latinoamérica.


