Billy Viscarra nunca imaginó que tendría un inicio de día tan surrealista en Lima. El arquero de Alianza Lima y de la selección boliviana, se encontraba en un peaje estacionado de regreso a la capital, cuando el sonido de un golpe metálico lo obligó a abrir la puerta del vehículo. Había sido chocado, un toque leve por detrás. Pero lo verdaderamente llamativo vendría después.
Guillermo Viscarra: así fue el choque y la selfie con el conductor
Lo propio, en estos casos, es bajar del auto, intercambiar documentos, comprobar los daños, quizás mascullar algún reproche. Pero el conductor que embistió el vehículo de Viscarra tenía otros planes: apenas divisó al popular Billy —jugador que ya es querido por la hinchada blanquiazul—, se disculpó, sacó rápidamente su celular y le pidió una selfie.

El protagonista de la infracción resultó no solo ser un hincha, sino además uno eufórico, incapaz de dejar pasar la oportunidad de retratarse con el guardameta, aún en medio del sorpresivo accidente.
La escena fue tan inesperada que la esposa de Viscarra decidió grabar el singular momento. En el video, que rápidamente se viralizó en TikTok, se puede ver cómo Billy acepta cortésmente la foto —eso sí, no sin antes recomendarle al hincha que la próxima vez preste más atención al volante—.
«Qué emoción. Estoy temblando, de verdad», le dice el conductor, visiblemente eufórico.
«Sí, pero concentráte para manejar», le responde Billy Viscarra.
«Arriba Alianza», se le escucha decir al hombre mientras Billy cierra la puerta.
Así, la tensión quedó diluida en sonrisas y en las pantallas de cientos de teléfonos. Las redes sociales estallaron de comentarios destacando la buena onda y templanza del guardameta.
Lo ocurrido pinta de cuerpo entero el carácter bonachón de Guillermo Viscarra, que se ha ganado el respeto y cariño de la hinchada no solo por sus atajadas, sino por su carisma y cercanía. Al día siguiente, las redes estaban repletas de bromas: “¡Qué mejor seguro contra accidentes que ser famoso!”.
Entre el golpe de parachoques y el flash de la cámara, el arquero regaló una anécdota inolvidable a un hincha que, aunque probablemente no dejó un rayón en el auto, sumó a su galería virtual una foto impagable. Cosas que solo pasan en las calles —y en la hinchada blanquiazul—, en una Lima que siempre tiene espacio para el humor y para el fútbol hecho noticia pintoresca.


