El despliegue del coronel Harvey Colchado, exjefe de la unidad especial anticorrupción de la Policía Nacional del Perú (PNP), patrullando las calles de Lima ha generado una intensa polémica.
La controversia radica en que Colchado fue el líder de investigaciones clave contra la presidenta Dina Boluarte, el expresidente Pedro Castillo y diversas bandas criminales. La reciente asignación del coronel ha levantado suspicacias sobre si su nuevo puesto es una represalia o una medida de seguridad pública.

¿Venganza política por investigar a Dina Boluarte?
Colchado, reconocido por dirigir operaciones de alto perfil, fue visto por ciudadanos este viernes 11 de octubre en uno de los puentes que cruzan la autopista Panamericana Sur, acompañado de dos agentes y portando lo que parecía ser un arma corta. La emisora Exitosa confirmó su presencia en servicio activo, patrullando en el marco del despliegue policial realizado ante el paro de transportistas.
Pese a su rol visible, Colchado ha evitado realizar declaraciones públicas, indicando que como policía, “cumple órdenes siempre”, sin importar la naturaleza de las mismas. Este comentario ha generado reacciones diversas entre la opinión pública y en redes sociales, donde muchos usuarios han interpretado su traslado a patrullas urbanas como una maniobra política para apartarlo de la División de Investigación de Alta Complejidad (Diviac), una unidad en la que se encontraba suspendido temporalmente.

Harvey Colchado hizo enojar a Dina
La figura de Harvey Colchado ha sido particularmente polémica desde que lideró el allanamiento a la vivienda de la presidenta Dina Boluarte en el marco del caso conocido como ‘Rolexgate‘. Boluarte es investigada por presuntos actos de corrupción, luego de ser acusada de lucir relojes de lujo y joyas no declaradas en sus informes de bienes.

La situación ha dividido al público. Mientras algunos critican su relegamiento a patrullas callejeras, considerándolo una venganza política, otros señalan el riesgo personal que enfrenta el oficial debido a sus antecedentes de lucha contra el crimen organizado. Colchado fue clave en la captura de figuras criminales de alto perfil, como Eleuterio Flores, alias Artemio, el último cabecilla de Sendero Luminoso en ser arrestado.
Colchado ha evitado realizar declaraciones públicas, indicando que como policía, “cumple órdenes siempre”, sin importar la naturaleza de las mismas.
Esta polémica se suma a una ya tensa coyuntura política y social en el Perú, donde las denuncias de corrupción y las medidas de seguridad continúan polarizando a la población.
Mientras tanto, el coronel Colchado sigue cumpliendo su deber en las calles, como un oficial más, en medio de una tormenta política que podría definir el futuro de su carrera y el impacto de las investigaciones que lideró.



