Un violento asalto y secuestro perpetrado la noche del martes 10 en agravio de los pasajeros de un ómnibus de la empresa Civa ha encendido las alarmas en La Libertad, generando sospechas sobre la posible presencia de una banda criminal organizada que opera en el Valle Jequetepeque.
El Departamento de Investigación Criminal (Depincri) de Pacasmayo ya está investigando el incidente, que afectó a 28 pasajeros y dejó a dos personas heridas, además de denuncias de tocamientos indebidos a mujeres.

Así fue el asalto a bus de Civa en Pacasmayo
El asalto ocurrió alrededor de las 10 de la noche, poco después de que el bus, que partió de Cajamarca a las 5 de la tarde con destino a Lima, hizo una parada en el terminal terrestre de Pacasmayo. Versiones contradictorias de pasajeros y conductores indican que el vehículo volvió a detenerse en San Pedro de Lloc, ya sea en un grifo o en la carretera Panamericana, aparentemente para hacer un relevo de choferes.
Lo que sí está claro es que, en esa parada, cinco sujetos armados encañonaron a los conductores y obligaron a abrir las puertas del ómnibus. Inmediatamente, el bus fue desviado hacia una zona de vegetación cerca de la agroindustrial Gandules, donde los pasajeros fueron obligados a descender, echándose boca abajo mientras los asaltantes los despojaban de celulares, tarjetas, documentos y otras pertenencias de valor.
El asalto ocurrió alrededor de las 10 de la noche, poco después de que el bus, que partió de Cajamarca a las 5 de la tarde con destino a Lima, hizo una parada en el terminal terrestre de Pacasmayo.
Dos pasajeros, que no acataron las órdenes con rapidez, fueron brutalmente golpeados con la culata de las armas, resultando uno de ellos con una herida profunda en la cabeza.
Durante el asalto, que duró alrededor de 30 minutos, las víctimas relataron que los delincuentes actuaron con una coordinación milimétrica. Un «campana» situado cerca de la carretera Panamericana presionaba a los asaltantes a terminar rápido y fue quien les alertó sobre la cercanía de un patrullero, provocando la huida del grupo delictivo.

Sospechas sobre la participación de los conductores
Aunque no se encontraron pruebas que incriminen a los conductores, algunos pasajeros expresaron sus dudas sobre la posible complicidad o negligencia de estos, sugiriendo que la parada en San Pedro de Lloc pudo haber facilitado el ataque. Sin embargo, la policía no ha formulado cargos hasta el momento, y los conductores prestaron declaraciones en la comisaría del distrito sin mayores incidentes.
cinco sujetos armados encañonaron a los conductores y obligaron a abrir las puertas del ómnibus. Inmediatamente, el bus fue desviado hacia una zona de vegetación cerca de la agroindustrial Gandules, donde los pasajeros fueron obligados a descender
El ómnibus de la empresa de transportes Civa fue escoltado hasta la comisaría y, posteriormente, a la base del Depincri Pacasmayo, donde los pasajeros permanecieron incomunicados hasta las primeras horas del miércoles. Muchos de ellos, angustiados y sin recursos, buscaron la manera de regresar a Lima tras el robo.
¿Una banda criminal en la zona?
El asalto ha dejado abierta la posibilidad de que una banda criminal organizada esté asentada en la región del Valle Jequetepeque. La incursión de al menos cinco delincuentes, quienes actuaron con rapidez, ha generado preocupación en la zona, donde otros robos de menor escala ya habían sido reportados.
Las autoridades locales y la policía están evaluando las acciones a tomar para reforzar la seguridad en las carreteras y evitar que situaciones como esta se repitan.


