Un preocupante déficit en la cobertura de salud afecta a cerca de tres millones de peruanos, quienes no cuentan con acceso a ningún tipo de seguro médico, ni público ni privado. Esta situación, según informó la Cámara de Comercio de Lima (CCL), está estrechamente vinculada a la elevada informalidad laboral que persiste en el país, además de otros factores estructurales que dificultan el acceso a servicios sanitarios.

Salud, privilegio de pocos
Óscar Chávez, jefe del Instituto de Economía y Desarrollo Empresarial (IEDEP) de la CCL, explicó que la informalidad laboral alcanzó en 2024 un 70,9 % de la población económicamente activa ocupada, lo que limita el acceso a seguros de salud vinculados al empleo. «Esto dificulta que un gran sector de la población pueda afiliarse a seguros proporcionados por sus trabajadores», dijo.

Además, Chávez destacó que la desigualdad geográfica agrava el problema: las zonas rurales y de difícil acceso presentan menores tasas de afiliación debido a la limitada presencia de instituciones de salud y programas de cobertura. A esto se suma la falta de información, ya que muchos peruanos desconocen los procesos para afiliarse a programas como el Seguro Integral de Salud (SIS) o no están plenamente informados sobre sus derechos en materia sanitaria.
Entre 2018 y 2024, la cobertura de seguros de salud en Perú ha mostrado una tendencia creciente, con un aumento de 15,4 puntos porcentuales. Sin embargo, el IEDEP advirtió que, sin políticas efectivas para ampliar la cobertura, la situación podría estancarse o incluso empeorar.

«Si el Estado no refuerza los mecanismos de afiliación gratuita, especialmente en zonas rurales y urbano-marginales, el porcentaje de población no asegurada podría incrementarse”, advirtió Chávez, subrayando que la persistencia de la informalidad laboral limita el acceso a seguros vinculados al empleo, sobre todo en sectores de baja productividad.
Presupuesto y gasto en salud: un reto pendiente
Para el año 2025, el sector salud en Perú contará con un presupuesto asignado de 30.400 millones de soles (equivalentes a 8.260 millones de dólares o 7.300 millones de euros), que representa el 12,1 % del presupuesto nacional y unos 890 soles (240 dólares o 213 euros) por persona.

No obstante, en comparación con otros países de América Latina, Perú destina un porcentaje del Producto Bruto Interno (PBI) al gasto en salud (6,15 %) que está por debajo del promedio regional, que alcanza el 8,15 %. Esta brecha en la inversión tiene implicaciones directas en la calidad y accesibilidad de los servicios sanitarios.
El IEDEP enfatizó que incrementar el gasto en salud es fundamental para mejorar la infraestructura sanitaria, contratar y capacitar médico personal, y garantizar un acceso equitativo a servicios de calidad para toda la población peruana.

La Cámara de Comercio de Lima hizo un llamado urgente a las autoridades para implementar políticas públicas efectivas que reduzcan la informalidad laboral y fortalezcan los mecanismos de afiliación a seguros de salud, con especial atención a las zonas más vulnerables del país.



