Permítanme ir a contracorriente: esta nueva versión no me causa tanta gracia como la original ni como sus dos secuelas.
¿Y dónde está el policía? (Akiva Schaffer, 2025) es una comedia simpática e interesante, pero muy deudora de la original. Tiene algunas bromas que me sacaron una sonrisa, pero no alcanza el nivel de su antecesora.
Leslie Nielsen fue un referente absoluto en este tipo de humor: su seriedad e impavidez ante el caos eran insuperables. En esta ocasión, Liam Neeson no logra llenar esos zapatos.
Ojo, no es una mala comedia —de hecho, es mucho mejor que varias intentonas de los últimos años—, con secuencias hilarantes y ocurrencias que generan más de una carcajada. Sin embargo, no llega a ser lo que fue la primera entrega.
Leslie Nielsen fue un referente absoluto en este tipo de humor: su seriedad e impavidez ante el caos eran insuperables. En esta ocasión, Liam Neeson no logra llenar esos zapatos.
Hace poco revisité la original y pasé casi toda la película riendo sin parar. Esta nueva versión juega con los mismos elementos: una mujer atractiva en peligro, un policía torpe y violento, un villano con ego desmedido… todo combinado en una propuesta que sí ofrece momentos realmente graciosos, especialmente en las referencias y homenajes a la saga.
Las actuaciones son creíbles dentro del universo que la película plantea. Sin embargo, el reto era demasiado grande, y la distancia con la original sigue siendo amplia.
Hay gags hilarantes, mucha comedia física y tonterías que funcionan, lo que logra provocar más de una risa franca.

Aun así, la original tenía algo especial: asumía sus desventajas y las convertía en fortaleza (como esos dobles de acción descaradamente evidentes que eran, en sí mismos, un chiste).
En esta nueva entrega intentan algo similar, pero no se arriesgan lo suficiente y el resultado queda a medio camino.
Repito: no es una mala película. Pero para quienes disfrutamos y seguimos disfrutando como locos la comedia ochentera original, esta queda corta.
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Lo curioso es que incluso espectadores más jóvenes, de generaciones posteriores, encuentran la primera igual de divertida.
Y es que hoy, en un contexto donde muchos elementos del humor de aquella época serían tachados de arcaicos o inapropiados, sigue funcionando gracias a su ingenio.

En resumen, ¿Y dónde está el policía? versión 2025 es una buena comedia, pero no alcanza el estatus de clásico que sí logró su predecesora, la cual rompió estereotipos y dio pie a una ola de películas inolvidables.
Ojalá algún día aparezca alguien con el coraje de arriesgarse tanto que, incluso si termina “funado”, logre provocar un verdadero renacer de este tipo de comedias. Hasta entonces, solo nos queda esperar… y no perder la fe.


