A solo ocho días de asumir el cargo, el primer ministro Ernesto Álvarez Miranda y su Gabinete comparecerán ante el pleno del Congreso de la República para defender la política general del gobierno de transición liderado por el presidente José Jerí.
El objetivo es obtener el voto de confianza en medio de una crisis de inseguridad que azota al país y una economía estancada, con casi 170 ministros rotados en los últimos cuatro años bajo los gobiernos de Pedro Castillo y Dina Boluarte.
Álvarez, jurista de reconocida trayectoria, apuesta por un discurso directo que priorice la lucha contra el crimen y la reactivación económica, pero las bancadas legislativas mantienen la incertidumbre.
La sesión, programada para las 4 de la tarde del miércoles, 22 de octubre, marca el debut oficial de este Gabinete técnico y de derecha, armado con la influencia clave de Somos Perú.
Álvarez, en una entrevista periodística, adelantó los pilares de su exposición: «En esencia, a medidas inmediatas a favor de la lucha contra la criminalidad, en especial la extorsión y el sicariato», enfatizó. Además, prometió «garantías para unas elecciones generales transparentes y pacíficas» en 2026, permitiendo que los peruanos elijan libremente su futuro sin interferencias.
Seguridad como prioridad
El eje central del mensaje de Álvarez será la seguridad ciudadana, un reclamo urgente en un Perú donde la extorsión y el sicariato han cobrado vidas inocentes, como en el reciente caso de la fiscal Margarita Haro, amenazada por la banda «Los Pepes SJL».
El premier insiste en una reforma policial profunda: remoción de elementos corruptos, depuración de altos mandos cuestionados y mayor protección para fiscales y jueces. «No es momento para tibiezas políticas», coinciden voces del Congreso, que exigen resultados medibles y rápidos.
Este enfoque responde a un contexto alarmante. El país, único en Sudamérica con ocho presidentes en la última década, lidia con protestas reprimidas, corrupción enquistada en ministerios como Salud, Educación y Transportes, y un presupuesto heredado del gobierno saliente que debe destinarse a grandes proyectos sin subsidios cuestionables, como los entregados a Petroperú.
Álvarez también tocará la continuidad de iniciativas clave para no paralizar el Estado en esta fase transitoria.
Economía y anticorrupción
Otro pilar fundamental será la estabilidad económica. Álvarez planea detallar acciones para «destrabar proyectos de inversión paralizados» y reactivar ejes productivos estancados por la inestabilidad política.
Economistas y legisladores coinciden en que, sin estas medidas, el crecimiento se resentirá aún más. Se espera que aborde demandas como el fin de los rescates millonarios a la petrolera estatal y una auditoría transparente de los recursos públicos.
En materia de anticorrupción, el discurso incluirá un llamado a investigar a fondo las carteras ministeriales afectadas por escándalos. «Tienen que pedirle cuentas, qué es lo que van a hacer al respecto», advierte Carlos Zeballos, del Bloque Popular Democrático, que ya anunció su rechazo al voto de confianza por considerar al Gabinete «más de lo mismo».
Reacciones del Congreso
El Pleno, dominado por el Bloque Democrático que agrupa a Fuerza Popular, Perú Libre, Acción Popular, Avanza País, Alianza para el Progreso y Somos Perú, evita pronunciamientos definitivos hasta escuchar al premier. Sin embargo, las posturas preliminares revelan un panorama fragmentado:
Fuerza Popular, con Fernando Rospigliosi como presidente de la mesa directiva, ve en Álvarez un «jurista de talla» y respalda elecciones limpias, pero exige protección para policías y militares en funciones.
Rospigliosi impulsa un controvertido proyecto de ley para otorgarles «inimputabilidad», modificando el artículo 20 del Código Penal, calificado como «represor» por Perú Libre.
Perú Libre decidirá en bloque, pero apoyaría si prioriza la criminalidad y el desarrollo en paz. Critica la ausencia de izquierda en el Gabinete: «No podemos generar más caos».
Acción Popular, espera un tono «concertador y firme» contra la delincuencia, con respaldo si garantiza reactivación económica. Renovación Popular, exige reforma policial urgente y explicaciones sobre Petroperú. «La inseguridad es incontrolable sin cambios profundos».
En contraste, el Bloque Popular Democrático y la Bancada Socialista manifiestan que «No esperan nada pues (el gobierno) ha criminalizado la protesta». Bancadas como Alianza para el Progreso y Somos Perú no respondieron aún, pero el premier confía en su desmarque del régimen anterior para sumar voluntades.
Un gobierno en la cuerda floja
Con protestas callejeras en aumento y leyes controvertidas en debate, el voto de confianza no solo validará al Gabinete, sino que definirá la estabilidad hasta las elecciones de 2026.
Álvarez, consciente del delicado equilibrio, busca un discurso que una en lugar de dividir. «La tarea más importante es medidas rápidas, efectivas y medibles», sentencia el congresosta José Williams, resumiendo la impaciencia colectiva.
Si el premier logra convencer, podría ser el respiro que necesita este gobierno de transición. De lo contrario, Perú enfrentaría otra crisis ministerial en un ciclo vicioso que ya cansa a la ciudadanía. La sesión de hoy será el termómetro de una democracia en vilo.
Por Lucero Pérez.


