La Municipalidad Provincial de Trujillo (MPT) evalúa una reestructuración en las políticas y métodos para el control del comercio informal en la ciudad, ante la falta de resultados concretos en la gestión actual. Así lo señaló el alcalde Mario Reyna Rodríguez, quien admitió que los esfuerzos por regularizar y ordenar las vías públicas frente a los vendedores ambulantes no han sido suficientes.
«Estamos conscientes de que no se han logrado avances claros porque el control en las calles es una mano de obra costosa que requiere personal especializado, y actualmente no hay recursos ni capacidad para mantener una supervisión continua que garantice la libre circulación peatonal”, explicó el burgomaestre.

Trujillo pierde la batalla contra los ambulantes, ¿y el rochabús?
Entre las propuestas para mejorar esta situación se encuentra un proyecto presentado el año pasado que contempla el uso de equipos especiales como el rochabús o ‘pinochito’, vehículos diseñados para retirar mercancías ilegales y desalentar la ocupación indebida de las vías públicas. Sin embargo, la iniciativa fue archivada tras la negativa de la comisión encargada de emitir un dictamen favorable para su debate en el Concejo Municipal.

Mario Reyna enfatizó que la dinámica actual, donde se persigue constantemente a los ambulantes solo para que regresen al cabo de poco tiempo, no es sostenible. «No podemos estar como el gato y el ratón todos los días. Entendemos que estas personas salen a ganarse el pan, pero nuestra responsabilidad es mantener el orden y hacer respetar las normas en la ciudad», manifestó.

Consciente del drama social que representa para muchos vendedores, el alcalde indicó que la intención no es criminalizar su trabajo, sino encontrar un equilibrio entre la formalización del comercio y el orden público. Por ello, se buscarán nuevas estrategias que incluyan mecanismos efectivos pero que también consideren la realidad económica de los trujillanos que dependen del comercio informal.

Mario Reyna anuncia nueva estrategia contra el comercio informal en Trujillo
El reto es reactivar un plan integral que contempla recursos humanos adecuados, tecnologías de control y campañas de sensibilización para lograr una convivencia ordenada en las calles y mejorar la calidad de vida en Trujillo. El desafió para la Municipalidad Provincial de Trujillo será encontrar soluciones viables que combinen la gestión pública con la inclusión social, y que eviten la repetición del esquema ineficiente vigente hasta ahora.
La autoridad edil anunció que informará en los próximos días sobre las nuevas medidas a implementar, mientras continúa el diálogo con el Concejo Municipal y actores sociales involucrados en esta compleja problemática.



