Una moto que no encendió a tiempo fue la clave para capturar a los autores materiales del atentado con dinamita en una vivienda en la urbanización Las Quintanas, en Trujillo.
Trujillo bajo ataques explosivos
La explosión, ocurrida la noche del jueves 4 de setiembre en la calle Lizarzaburu, dejó un saldo de 11 personas heridas y provocó daños considerables en más de 30 inmuebles cercanos, causando gran alarma en la comunidad.

La rápida intervención de la Policía Nacional del Perú (PNP), especialmente de la División de Investigación Criminal (Divincri) de Trujillo, permitió la captura en flagrancia de tres presuntos responsables del atentado.
Trujillo: estos son los detenidos tras atentado en la urb. Las Quintanas
Los detenidos fueron identificados como Nilton Isaías Ravello Ramos, alias Negro (19), Everet Emilio Quintero Monasteridos, alias Chamo (32) y de nacionalidad venezolana, y Fabrizio Manuel Leiton Gutiérrez, alias Pelado (22), este último señalado como el autor intelectual del ataque.

Según las investigaciones preliminares, Pelado habría contratado a Ravello y Quintero para colocar el artefacto explosivo, compuesto por treinta emulsiones, en la puerta de la vivienda de una empresaria quien se dedicaría a la minería en la provincia de Pataz. Los dos primeros detenidos realizaron un reconocimiento previo del lugar durante la mañana del 4 de septiembre, antes de ejecutar el atentado en horas de la noche.

La vivienda afectada pertenece a Maura Sánchez Iparraguirre. La policía no descarta que el atentado haya sido un acto de intimidación relacionado con conflictos en la minería ilegal, agravados por la confrontación entre organizaciones criminales en la zona.
Según la Policía, los autores del atentado pertenecen a la banda criminal Los Cachacos del Padrino, una facción de Los Pulpos.

Durante el operativo, se incautó una motocicleta que los delincuentes prepararon para facilitar su huida, aunque esta no pudo ser encendida a tiempo debido a la pronta llegada policial.
Además, la policía intervino un inmueble en la urbanización Los Altos de Valle Sol, en Moche, que servía como base logística del grupo criminal. En este lugar se hallaron cartuchos de emulsiones y otros materiales relacionados con la fabricación y transporte de explosivos.
La Fiscalía y las autoridades policiales continúan con las investigaciones para esclarecer el móvil exacto del atentado, aunque las primeras hipótesis apuntan a una disputa por el control regional de actividades ilícitas, especialmente en la minería ilegal.
Es el tercer ataque de esta magnitud en lo que va del año. El primero ocurrió en la sede del Ministerio Público en Trujillo, en febrero. El segundo ocurrió a mediados de agosto en un inmueble de la avenida Perú y anoche se reportó el tercero en Las Quintanas.



