La Municipalidad Provincial de Trujillo (MPT) adquirió una moderna barredora eléctrica, la Tenax International Electra 2.0 Evos+, con tecnología italiana de vanguardia. Este equipo, valorado en más de 1 millón 200 mil soles, promete transformar el mantenimiento del centro histórico, optimizando recursos, minimizando costos y preservando el medio ambiente.

Trujillo necesita ser una ciudad limpia y sostenible
El alcalde de Trujillo, Mario Reyna Rodríguez, destacó que la nueva barredora trabajará en las noches para no generar molestias a los vecinos y ofrecerá una solución eficaz y silenciosa para mantener el centro histórico libre de polvo. «Esta máquina no solo es eficiente y económica, sino también amigable con el medio ambiente al no emitir ruidos ni utilizar combustibles», subrayó.

La Tenax Electra 2.0 Evos+, primera de su tipo en el Perú, tiene capacidad para aspirar hasta 2 metros cúbicos de desechos y puede operar durante ocho horas continuas con una carga eléctrica cuyo costo diario oscila entre 8 y 9 soles. Comparativamente, la barredora tradicional de la MPT requiere 10 galones de combustible por turno, equivalentes a 180 soles diarios, lo que representa un ahorro significativo para la ciudad.

Este innovador equipo no solo sustituye el trabajo de 40 personas, sino que también ofrece características que la posicionan como una solución ideal para el centro urbano, entre las que destacan su velocidad de 10 km/h, ideal para zonas céntricas, así como sus bajas emisiones acústicas, reduciendo ruidos molestos.
Además, cuenta con certificaciones ISO 9001 y 14001, que garantizan su calidad y sostenibilidad y tiene una reciclabilidad del 90 % de sus componentes al término de su vida útil.

El gerente del Servicio de Gestión Ambiental de Trujillo (Segat), Wilson Rodríguez, también resaltó que este tipo de barredoras reduce la huella de carbono y no presenta riesgos de fugas de aceite hidráulico, lo que refuerza su carácter ecológico.
La barredora eléctrica es un paso hacia una ciudad más limpia y sostenible, alineada con los estándares ambientales internacionales. Además de contribuir al cuidado del medio ambiente al reducir emisiones de CO2, mejora la calidad de vida de los ciudadanos al eliminar el ruido y ofrecer una ciudad más ordenada y libre de polvo.



