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Serenos podrán usar pistolas eléctricas sin riesgo de cárcel: lo que dice la nueva ley aprobada por el Gobierno

El personal de serenazgo podrá portar pistolas eléctricas, además, la ley los exime de responsabilidad penal si, haciendo uso reglamentario de estas armas, causan daño en el cumplimiento de sus funciones.

Por primera vez, los serenos municipales podrán portar pistolas eléctricas sin riesgo de terminar en la cárcel si, en el ejercicio de sus funciones, provocan la muerte de una persona. Así lo establece la Ley N.º 32312, publicada el 28 de abril de 2025 en El Peruano, en medio de un clima social cargado de tensiones por la inseguridad y del reclamo ciudadano al gobierno en el que se exigen medidas efectivas para enfrentar el crimen.

La norma cayó como un rayo en la discusión pública. Con apenas una página de texto, modificó sustancialmente la Ley 31297 del servicio de serenazgo, otorgando a los agentes municipales una herramienta polémica: dispositivos de electrochoque, listos para ser usados en operativos, persecuciones y hasta en intervenciones de control municipal.

Serenos entrenan uso de pistolas eléctricas. El Gobierno aprobó su uso.

La autorización no llegó sola. La ley también contempla un escudo legal: si un sereno causa la muerte o hiere gravemente a alguien utilizando una pistola eléctrica de forma «reglamentaria», quedará automáticamente exento de responsabilidad penal. Amparados bajo el artículo 20 del Código Penal, actuarán —literalmente— bajo el principio de “obediencia debida”.

Pistolas eléctricas: ¿en qué escenario nos encontramos?

El Congreso, promotor de esta ley, afirma que las pistolas eléctricas son la respuesta necesaria frente al avance del delito callejero, la extorsión y el caos urbano. Sin embargo, no todos comparten ese punto de vista.

Especialistas en derechos humanos recordaron inmediatamente que dispositivos como las Taser —nombre comercial más conocido— han sido responsables de decenas de muertes en países como Estados Unidos, especialmente en personas vulnerables: ancianos, embarazadas, menores de edad o individuos bajo efectos de drogas.

Un informe forense citado por organizaciones internacionales advierte que la descarga eléctrica puede provocar desde fibrilaciones ventriculares hasta caídas mortales, sin olvidar las graves lesiones internas que pueden causar los dardos que disparan estas armas.

Amnistía Internacional no tardó en pronunciarse: instó a que el uso de estos dispositivos esté estrictamente regulado y que los serenos lleven cámaras corporales activas para garantizar la transparencia. Pero, hasta ahora, en el Perú su uso de cámaras es apenas opcional, no obligatorio.

«Las armas de descarga eléctrica por contacto directo pueden causar sufrimiento grave, discapacidad física duradera y trastornos psicológicos. Su uso prolongado puede incluso provocar la muerte», alertó Amnistía.

El Comité contra la Tortura de la ONU recomienda que estas armas solo se utilicen en situaciones extremas y bien definidas, cuando exista una amenaza real e inminente para la vida o riesgo de lesiones graves, y únicamente por agentes debidamente capacitados. Además, insta a prohibir su uso contra niños y mujeres embarazadas, ya establece un alto umbral para su utilización.

«Las armas de descarga eléctrica por contacto directo pueden causar sufrimiento grave, discapacidad física duradera y trastornos psicológicos. Su uso prolongado puede incluso provocar la muerte», alertó Amnistía.

¿Cuándo comenzarán a usar las pistolas eléctricas?

El Ejecutivo tiene 60 días para reglamentar la norma. Si todo avanza sin retrasos, a partir de julio de 2025 los municipios podrán dotar a sus serenos con pistolas eléctricas. Eso sí, cada municipalidad decidirá si compra los equipos, capacita a sus agentes y adopta medidas adicionales como las cámaras de grabación.

Mientras tanto, la diferencia entre distritos ricos y pobres podría hacerse más evidente: algunos tendrán serenos equipados al estilo de una fuerza especial, otros apenas podrán continuar sus rondas con silbatos y linternas.

La ley no precisa en qué situaciones exactas los serenos pueden usar las pistolas. No se limita a capturas de delincuentes: podrían usarlas también en desalojos, operativos contra ambulantes, o en fiestas y bares clandestinos. Todo dependerá del criterio municipal y del entrenamiento de los agentes.

Y como muchas leyes en el Perú, aún queda la duda: ¿qué pasará si un abuso no se graba? ¿Cómo se investigará una descarga letal sin pruebas? La ausencia obligatoria de cámaras corporales podría convertirse en un grave talón de Aquiles.

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