El presidente encargado del Congreso de la República, Fernando Rospigliosi Capurro, calificó el asesinato de la regidora de Chicama, Elena Rojas Alcalde, como un hecho «terrible» que refleja el nivel extremo de violencia criminal que azota al Perú.
El legislador demandó la aplicación urgente de «soluciones radicales» para enfrentar una delincuencia que tildó de «muy violenta, muy brutal, muy salvaje».
«Yo lo vengo diciendo desde hace tiempo: se requiere soluciones radicales. No podemos enfrentar esta delincuencia con medios normales», sostuvo Rospigliosi en referencia al ataque armado que acabó con la vida de la autoridad edil en el centro poblado de Sausal, distrito de Chicama, provincia de Ascope, en La Libertad.

El titular del Legislativo dirigió sus críticas hacia el Poder Ejecutivo, al señalar sus limitaciones por ser un gobierno de transición, y depositó en el próximo gobierno la responsabilidad de aplicar acciones contundentes.
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«Yo espero que el próximo Gobierno sí tenga la capacidad, la energía, la decisión y la valentía de aplicar soluciones radicales», manifestó.
Chicama: medidas extremas
Entre las medidas «extraordinarias» que propuso figuran la ejecución de redadas masivas y la habilitación de prisiones provisionales para albergar a los detenidos en dichos operativos.
Como ejemplo a seguir, citó los operativos policiales recientes, como el de la Vía Expresa en Lima, donde intervino la SUAT (Sección de Investigación de Asaltantes y Terrorismo, hoy Deprotec).
«Necesitamos ese tipo de soluciones radicales. Yo creo que el nivel de delincuencia que hemos alcanzado no se puede combatir con medios normales», enfatizó.
Rospigliosi recordó que el Congreso ya otorgó facultades delegadas al Ejecutivo en materia de seguridad ciudadana, dándole la potestad de emitir decretos legislativos al respecto. «El Gobierno tiene en sus manos la posibilidad de emitir decretos legislativos cuando lo considere conveniente, dentro del plazo”, declaró.


