En los exteriores del Real Plaza Trujillo las personas se amontan y piden explicaciones. Gritan. Lloran. Rezan. No saben nada de sus familiares que acudieron la noche del viernes 21 de febrero a pasear al centro comercial y ahora están desaparecidos.
El personal de seguridad ha cerrado las puertas y no brinda más detalles. «Quiero saber cómo está mi hijo«, grita una mujer parada en la puerta vehicular número 1, mientras una ambulancia del SAMU la obliga a salir de la reja para darle el pase.

En la puerta lateral de uso exclusivo para peatones, sale un grupo que ha presenciado la tragedia y que se salvó de milagro.
BuenaPepa pudo conversar con algunas personas que fueron testigos presenciales de la peor catástrofe de los últimos años en Trujillo y el Perú.

Padre se entera que le amputaron pierna a su hijo
Este padre de familia se enteró que su hijo Josmar Rodríguez Cruz (22) sufrió la amputación de su pierna derecha al ser rescatado de los escombros. «Su hijo está con vida, lo sacaron de los fierros, pero han tenido que amputarle la pierna derecha para poder salvarlo«, le dice una integrante de la delegación que brinda auxilio a los heridos.
El padre no reacciona ante el anuncio. Un familiar trata de calmarlo. Su esposa, madre de Rodrigo, rompe en llanto. Los médicos del hospital Albrecht son los que lo intervinieron quirúrgicamente y lo trasladaron hasta el nosocomio de EsSalud para su atención de urgencia.
Niños heridos y perdidos
«Han demorado varios minutos para auxiliar a la gente. Nosotros somos los que hemos ayudado. He estado buscando niños, hay muchos perdidos, ensangrentados sin saber qué hacer», menciona esta mujer que se salvó de milagro de la tragedia.



