El 13 de mayo de 2025, Uruguay y América Latina despiden a José ‘Pepe’ Mujica, quien falleció a los 89 años en su chacra de Rincón del Cerro tras una larga batalla contra el cáncer de esófago.
En Perú, su figura siempre evocó un ejemplo de sencillez y compromiso social, siendo recordado tanto por sus visitas oficiales como por sus reflexiones sobre la integración latinoamericana y la justicia mundial.

Pepe Mujica: un hombre sin diferencias
Mujica se reunió en Lima junto al presidente Alan García en enero de 2011, durante la cual suscribió acuerdos de cooperación en salud, migración e infraestructura portuaria y fue declarado huésped ilustre de la capital peruana.
En aquella ocasión, Mujica invitó públicamente a los peruanos a conocer Uruguay y explorar oportunidades de residencia.

En noviembre de 2012, asistió en Lima a la VI Reunión del Consejo de Jefes de Estado y de Gobierno de UNASUR, donde abogó por fortalecer la unión regional y destacó el potencial de Perú como puerta de acceso a Asia-Pacífico.
Durante su mandato, también representó a Uruguay en la III Cumbre de ASPA en Lima y reafirmó su visión de una Latinoamérica solidaria.
Su participación en estas citas no fue meramente protocolar. Ofreció discursos en los que cuestionó el consumismo y propuso una «economía del suficiente» como alternativa viable para naciones emergentes.

La calidad de sus intervenciones motivó que numerosas universidades peruanas convocaran a coloquios y seminarios en torno a su pensamiento. Se integró su obra en planes de estudio de ciencias políticas y estudios latinoamericanos.
En el marco de la asunción presidencial de Ollanta Humala Tasso en julio de 2011, Mujica ofreció una recepción en la embajada uruguaya, donde compartió reflexiones sobre la necesidad de políticas sociales inclusivas en Perú.
A lo largo de esos encuentros, siempre promovió un «diálogo más allá de los muros ideológicos”.

Rompan todo
Bajo la presidencia de Mujica, Uruguay se convirtió en el primer país del mundo en legalizar y regular plenamente la producción, venta y consumo de cannabis al promulgar la histórica ley el 23 de diciembre de 2013.
Esta política fue diseñada para debilitar las redes de narcotráfico mediante el establecimiento de un marco estatal para la distribución y el control de calidad.
En abril de 2013, Mujica supervisó la aprobación del matrimonio igualitario en Uruguay, convirtiéndolo en el segundo país de América Latina en otorgar plena igualdad matrimonial en pro de la inclusión social.

La ley reflejó un amplio apoyo parlamentario y marcó un cambio cultural hacia una mayor tolerancia y protección legal para la ciudadanía LGBTQ+.
Durante su administración, también promulgó una ley para despenalizar el aborto en el primer trimestre del embarazo. Una reforma que amplió los derechos reproductivos y las garantías de salud pública para las mujeres en todo Uruguay.
Al enmarcar la medida como una cuestión de atención médica compasiva, su gobierno buscó reducir los procedimientos inseguros y apoyar a las poblaciones vulnerables.
Entre 2010 y 2015, Uruguay mantuvo un sólido crecimiento económico, con un promedio anual cercano al 5 %, impulsado por precios favorables de las materias primas y una gestión fiscal prudente bajo el liderazgo de Mujica.

Además, las tasas de pobreza se redujeron, aproximadamente, el 14 % a menos del 9 %, lo que marcó una mejora en el nivel de vida de las familias de bajos ingresos.
Mujica priorizó el bienestar social mediante el fortalecimiento de los programas de transferencias monetarias y la introducción del Ingreso Mínimo Garantizado que proporcionó una red de seguridad para las personas mayores, los niños y las personas con discapacidad.
Ordenó el Plan Ceibal y entregó computadoras portátiles con conexión a internet a todos los estudiantes de primaria y secundaria, posicionando a Uruguay como líder mundial en inclusión educativa digital.

El programa también incorporó capacitación docente y recursos de aprendizaje a distancia. Así, se reduzco la brecha digital tanto en comunidades rurales como urbanas.
Reconociendo los riesgos ambientales de la minería a gran escala, se estableció una comisión estratégica multipartita para regular los proyectos mineros que garantizan estrictas salvaguardias ambientales y la participación comunitaria.
Su política exterior enfatizó la integración regional, fomentó activamente el fortalecimiento de la UNASUR y el MERCOSUR y abogó por la unidad latinoamericana como contrapeso a las potencias económicas globales.
Su estilo de vida austero y su enfoque directo hacia un gobierno humanitario en todas sus formas, dejaron un legado de autenticidad y confianza pública que continúa inspirando a líderes de todo el mundo.



