La politóloga Zaraí Toledo señaló que las decisiones del Gobierno para frenar la violencia en Pataz son intentos para regular «un fenómeno que no conoce».
Recomendó que el Estado debe preocuparse en reconocer a los distintos actores de la cadena productiva del oro.
«La mayoría de política se enfoca en aquel que extrae el mineral, y es la persona a la que más se expone y menos gana. El negocio no está allí, no termina allí. Cuando el mineral pasa a la planta de procesamiento, triplica su valor», explicó.
Recomendó que una política que, en verdad, pretende atacar las economías ilegales debe ir a las cabezas, a quienes, realmente, se benefician, a quiénes financian estos negocios.

