Este lunes 6 de octubre, Lima y Callao se paralizaron con un paro del transporte urbano en protesta por el asesinato de Daniel José Cedeño Alfonso, conductor de Lipetsa, ocurrido en San Juan de Miraflores.
La medida, que durará al menos 24 horas, afecta la movilidad de miles de usuarios y la organización de actividades escolares, mientras los transportistas exigen mayor seguridad y respuestas al incremento de la violencia en el sector.
En esta jornada, las principales empresas formales adheridas a la Cámara Internacional del Transporte (CIT), como La 50, Santa Catalina, Evipusa y otras, han apagado sus motores en un gesto simbólico y pacífico.
Martín Ojeda, director de CIT, explicó que no habrá bloqueos ni marchas, sino una paralización total como denuncia frente al «terror que vivimos los transportistas» y advirtió que, de registrarse otro acto violento, el paro podría extenderse hasta el martes 7.
Las protestas han generado caos en avenidas principales, bloqueos puntuales y enfrentamientos en algunos distritos. La policía mantiene vigilancia y controles para evitar mayores disturbios, mientras la ciudadanía ajusta sus rutinas ante la suspensión de servicios. La medida refleja la desesperación de un sector golpeado por la inseguridad, que demanda garantías para proteger la integridad de conductores y pasajeros.
El paro de transportistas en imágenes


























