Chiclayo, la capital de Lambayeque, es una ciudad bien peruana. Tienes todos los defectos de una urbe con riqueza, pero desatendida por las autoridades.
Basura, contaminación, inseguridad y corrupción son alguno de sus problemas que deben ser atendidos con la finalidad de aprovechar la atención que ha generado en el mundo luego de que su exobispo Robert Prevost fue nombrado papa.

