La mañana de este lunes 22 de abril de 2025 quedará marcada como uno de los días más tristes para la Iglesia Católica y el mundo. A las 7:35 a. m., en la intimidad de su residencia en la Casa Santa Marta, falleció el papa Francisco, el pontífice de los pobres, el reformador que predicó con el ejemplo, el jesuita argentino que revolucionó el papado con cercanía, sencillez y una inquebrantable defensa de la dignidad humana.

La noticia fue confirmada por el cardenal camarlengo Kevin Joseph Farrel, quien en un videomensaje expresó: «Con profundo dolor tengo que anunciar que el papa Francisco ha muerto (…) nos ha enseñado el valor del evangelio con fidelidad, valor y amor universal, en particular hacia los más pobres y marginados».
El deceso ha causado estupor y consternación en miles de fieles que tan solo 24 horas antes lo vieron bendecir desde la logia central de la Basílica de San Pedro y recorrer en papamóvil la plaza vaticana en lo que ahora se considera su despedida final.

Francisco y una vida de servicio y entrega
Jorge Mario Bergoglio, el primer papa latinoamericano y jesuita de la historia, dedicó su pontificado a tender puentes, a humanizar la fe y a renovar una Iglesia golpeada por los escándalos y la distancia con sus fieles. En sus más de 12 años de papado (2013-2025), nunca se cansó de decir: “la Iglesia es un hospital de campaña” y la fe, un compromiso activo con el sufrimiento del otro.
Pese a los quebrantos de salud que lo acompañaron en los últimos meses —incluyendo una hospitalización de 38 días—, Francisco se mantuvo activo hasta el final. El domingo de Pascua recibió al vicepresidente de EE. UU., JD Vance, y horas más tarde bendijo a miles de fieles con la tradicional oración Urbi et Orbi.

El velorio y el funeral del pontífice
El cuerpo del papa fue colocado en la capilla de su residencia, según lo estipulado por él mismo en el documento Ordo Exsequiarum Romani Pontificis, promulgado el año pasado para simplificar los ritos funerarios. A las 20:00 (hora local), el cardenal camarlengo dará inicio al rito de constatación de la muerte.
Se prevé que el miércoles 23 de abril el cuerpo sea trasladado a la Basílica de San Pedro para recibir el homenaje de los fieles. Las fechas del funeral y del futuro cónclave serán definidas por la Congregación General de los Cardenales, que ya ha sido convocada.

El Jubileo no se detiene
A pesar de la muerte del papa, el Jubileo de la Esperanza —convocado por él mismo y en marcha desde diciembre de 2024— continuará su curso hasta el 6 de enero de 2026. Sin embargo, eventos como la canonización de Carlo Acutis, programada para este 27 de abril, han sido suspendidos, ya que requieren la aprobación de un pontífice en funciones.
La tristeza se apoderó rápidamente de la Plaza de San Pedro, donde miles de peregrinos, creyentes y no creyentes, expresaron su dolor. “Un hombre de paz y de calle”, así lo definió Birgül, una turista alemana musulmana. Gustavo, un colombiano de Cali, lo recordó como “el rostro latino de la fe católica, sencillo y sabio”.
Los testimonios se repiten entre lágrimas y oraciones: Francisco se va, pero deja una huella indeleble.

Francisco, el papa del pueblo
Desde su histórica elección en 2013, hasta su último respiro en 2025, el papa Francisco encarnó la opción preferencial por los pobres, los marginados y los olvidados. Dejó enseñanzas profundas, gestos conmovedores y una reforma eclesial en marcha que continuará guiando a la Iglesia.
Hoy, Roma lo despide. El mundo lo llora. Y la historia lo consagra como uno de los grandes papas de todos los tiempos.
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