Hay jugadas que el fútbol ve mil veces: un balón largo, un delantero que corre, un portero que sale de su área. Esta vez, esa secuencia terminó en un funeral.
El lunes 2 de noviembre, en el estadio Heliodoro Rodríguez López, se jugaba la jornada 12 de LaLiga Hypermotion entre el CD Tenerife y el FC Andorra. Jesús de Miguel corría desde el medio campo tras un balón cuando el portero Jesús Owono salió de su área, avanzó varios metros y saltó para disputarlo, pero impactó de lleno al atacante, que cayó inconsciente. El choque ocurrió en el minuto 108 del partido.

El árbitro mostró tarjeta roja directa a Owono mientras los futbolistas pedían la entrada urgente de los médicos. Los jugadores de ambos equipos acordaron suspender el partido.
Jesús de Miguel: del césped a la UCI, y la noticia que nadie quería
De Miguel sufrió un paro cardiorrespiratorio durante el traslado en ambulancia, que obligó a los sanitarios a reanimarlo. El CD Tenerife informó que permanecía en la UCI del Hospital Universitario Nuestra Señora de Candelaria, «estable, dentro de la gravedad».
La esperanza duró poco. Cuando se esperaba su recuperación tras el paro, el futbolista falleció. Tenía 30 años. Había nacido el 21 de septiembre de 1996.

¿Puede ir a prisión el portero Jesús Owono?
Es la pregunta que más se repite. La respuesta corta es que hoy nadie ha sido acusado de nada y que, según los juristas citados por la prensa española, un escenario penal grave parece poco probable. El detalle importa, porque en el derecho español la intención de dañar no es el único camino hacia un delito.

La vía penal. El Código Penal español, en su artículo 142, recoge el homicidio por imprudencia, que se divide en grave (de uno a cuatro años de prisión) y menos grave (de tres a dieciocho meses). Para que el caso entre en esa categoría, la conducta tendría que considerarse imprudente. La investigación debe analizar la fuerza del impacto, la altura de la pierna, la trayectoria, la posición de los jugadores y si el choque era evitable.
La Policía Nacional, a través del Grupo de Homicidios, investiga de oficio el fallecimiento bajo supervisión judicial. Según El País, las diligencias se abrieron por un posible delito de homicidio imprudente. Cabe notar que el medio que recoge esa información lo califica de “leve”, mientras que el Código Penal, según lo citado arriba, distingue entre grave y menos grave.

La autopsia será pieza central. Diversos abogados españoles explicaron que el informe médico forense dirá si la muerte fue consecuencia del golpe.
Lo que dice la Fiscalía. El fiscal jefe Sánchez-Jáuregui sostiene que, aunque la familia podría presentar denuncia por agresión con resultado de muerte, el caso difícilmente pasaría de homicidio por imprudencia menos grave. También señala que conviene esperar lo que determine la justicia deportiva.
La abogada Blanca Alguacil recordó que la investigación no implica que la acción vaya a considerarse penalmente reprochable.
La vía deportiva: ¿cuántos partidos de sanción?
Aquí también hay un proceso abierto. El Comité de Competición analizará el acta arbitral y las imágenes para fijar el castigo deportivo.

El acta será el punto de partida. El árbitro consignó que Owono impactó «bruscamente» con la pierna en alto sobre un rival, con uso de fuerza excesiva, cuando el balón estaba en disputa. Según cómo se califique la acción, el reglamento contempla escenarios distintos.
Por ejemplo, puede considerarlo juego peligroso, con suspensión de un partido hasta un mes (artículo 122); acción violenta con daño grave, de cuatro a doce partidos (artículo 102); y agresión, de seis a quince partidos (artículo 103).
El caso tiene una segunda línea que va más allá del choque. Tras la muerte, varios expertos han señalado posibles negligencias en el traslado del jugador hasta el hospital, y la Policía debe analizar los protocolos y los pasos seguidos hasta el fallecimiento.
Del otro lado de la tragedia hay un joven de 25 años. Según AS, el portero Owono fue visto llorando y rezando tras el incidente. Tras confirmarse la muerte, recibió decenas de mensajes violentos y desactivó su cuenta de Instagram.

El Andorra insiste en que no hubo mala intención ni voluntad de hacer daño. El club indicó que Owono tenía previsto comunicarse con la familia de De Miguel para disculparse y ponerse a su disposición.
El club también ofreció apoyo psicológico a sus jugadores y empleados. Gerard Piqué, presidente del Andorra, escribió en X que lo sentía con toda su alma.
Lo que viene
Por ahora, el caso tiene tres frentes abiertos: la investigación policial y judicial, el proceso disciplinario deportivo y la revisión de los protocolos médicos. Los resultados de la autopsia y el análisis de las imágenes serán determinantes. Mientras tanto, la sede del CD Tenerife mantiene suspendida la atención al público, en señal de duelo.
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