Hablar de Lucho Bolaños es hablar de trabajo formativo en Perú. Hoy, alejado de la Federación Peruana de Fútbol, el nacido en Ascope y de infancia en las faldas de los cerros del distrito trujillano de El Porvenir, visitó la tierra que lo vio crecer y Buenapepa fue en busca del ex jefe del área de Scouting de la Selección Peruana para hablar de lo más sabe: de fútbol.
Tras consultar en varios puntos en la ciudad, encontramos a Luis Bolaños instalado en un lujoso hotel en El Golf, en donde acompañado de grandes amigos como Luis Guadalupe, José ‘El Huachano’ Lara y el doctor Juan Namoc, nos brindó un extensa entrevista en donde habló de fútbol, propuso soluciones para cambiar el balompié nacional, y también, disparó contra los directivos que, según considera, están dañando la pelotita.

¿Qué le trae de vuelta a Trujillo después de tanto tiempo, don Luis?
Contento de volver a mi tierra, tierra que dejé hace más de 50 años cuando tuve que emigrar en búsqueda de un mejor futuro personal, profesional y familiar; y que gracias a la bendición divina, hoy puedo decir que soy una persona muy feliz en lo familiar y profesionalmente. He venido y me has sorprendido con tu presencia aquí, en el Hotel Costa del Sol de El Golf, porque siempre vengo de una manera privada y me asombra como me encontraste (risas).
¿Hay algo en particular que te haya motivado a regresar?
El motivo obedece a saludar a mi única hermana que tengo en Trujillo: Elenita. Mi deseo era venir, después de una ardua laboral de mi empresa, en Lima, para revitalizarme… y creo que no hay mejor revitalización que llegar al lugar que te vio nacer. Pero también vengo para reencontrarme con algunos de los verdaderos y mejores amigos, como mi hermano Juan Namoc, un conspicuo médico quien ha tenido esa generosidad de alcanzarme algunos libros de su autoria.
¿Qué diferencias destacaría entre el desarrollo del fútbol juvenil en Trujillo con el de Lima y en otras regiones del Perú?
Los dirigentes del club Universidad César Vallejo y Carlos A. Mannucci entiendo que no tienen la experiencia ni la visión de futuro. Primeramente, sustento en esta expresión: en los últimos 12 años han pasado jugadores que yo les he tenido en selecciones y que no tenían el nivel para venir a jugar acá, a Vallejo o Mannucci.
¿Podría dar algunos ejemplos?
Claro que sí, y no es que esté trastocando códigos éticos, pero soy directo y tengo que hablarlo. Por ejemplo, por Vallejo pasó Koji Aparicio, Manuel Corrales; por Mannucci: (Marías) Llontop, (Janpierr) Cano, José (Inga), ‘Lucho’ Carranza. Han pasado muchos jugadores que si yo hago la comparación en coeficiente futbolístico con los talentos liberteños, los jugadores liberteños estaban por encima de estos jugadores contratados yo no sé por quién, de repente por empresarios o de repente traídos no sé por qué.

Entonces, considera que los directivos de Mannucci y Vallejo se están equivocando a la hora de contratar futbolistas del medio nacional
No solamente jugadores. Aquí están trayendo, últimamente, y lo hablo como trujillano y con un sentimiento mezclado de incomprensión con tristeza y melancolía: los dirigentes de estos clubes profesionales de Mannucci y de Vallejo están trayendo entre comillas ‘profesionales’ para manejar sus divisiones de menores, cuando en las divisiones de menores hay una regla de oro en la que indica que deben estar los mejores profesionales.
¿A quién se refiere exactamente?
Yo pregunto. Llega Pablo Bossi el año pasado a Mannucci (fue jefe de inteligencia deportiva y scouting de la Tricolor). Pablo Bossi se amanecía en las puertas de la Videna pidiendo un trabajo. ¿Tenía el perfil? ¿Tenía las credenciales para venir a manejar la base, la unidad técnica de menores de Mannucci? Te lo respondo: ¡No! ¿Cómo llega? Él no es técnico, es un preparador físico. Bueno, ya no está, a buena hora.

¿Y en Vallejo?
En Vallejo está un tal Luis Hernández, un exjugador que lo conozco de la categoría 81. Como jugador, mediocre. ¿Qué currículum tiene Luis Hernández para manejar una estructura de una institución importante en Trujillo y que es admirable su centro de alto rendimiento? Allí radica que ellos son no son las personas ni voces autorizadas ni profesionales. A Luis Hernández yo no le doy para que dirija ni una sub-11 de un equipo de barrio.
Esto puede ser la razón por lo que no encontramos un jugador destacado de las inferiores de Mannucci y Vallejo
Esta es mi expresión sincera para que los dirigentes crean a partir de la fecha en el talento liberteño. Acá hay cientos de ‘Christian Cueva’, pero no se les da la oportunidad. Así como traje a Romero Cachay de Chiclayo ahora en la ‘U’, a Távara los traje a los 14 años del San Antonio de Sullana para que luego llegue a Cristal, a (Diego) Enríquez lo traje del Cusco, a Pablo Reyna que está en FBC Melgar lo traje Tacna, a Jorge Tandazo (hoy en Universitario) lo traje de Tumbes.
«A Luis Hernández yo no le doy para que dirija ni una sub-11 de un equipo de barrio»
Christian Cueva no salió de Mannucci ni de Vallejo, lo vio la San Martín y se lo llevó
A Cueva, la Universidad San Martín lo trajo de Huamachuco. Christian Cueva sale de la zona andina y la zona andina tiene una gran desventaja con la zona costa. En la zona andina solo se juega nueve meses, mientras que la costa se juega fútbol todo el año. Allí parte el inicio de mi respuesta. Yo he recorrido todo el Perú, y en Trujillo no vas a encontrar un Cueva, vas a encontrar 100 ‘Cuevas’. Pero claro, se frustran porque vienen jugadores de la capital, traídos por empresarios. Ellos (dirigentes) deben cambiar la mentalidad de que todos los jugadores de afuera son mejores de los que salen de Trujillo.

¿Considera que se debe que replantear el trabajo de menores en los directivos trujillanos?
Allí hay que revisar y replantear el nuevo plan que deben tener no solo Mannucci y Vallejo, sino clubes como Juan Aurich, Grau, que deben tener la fe y la confianza de que con los talentos de su zona van a crear una identidad como años atrás lo tuvo el Alfonso Ugarte de Chiclín con Alfredo Larios, con Jorge Quipuzco, con ‘Chicamero’ Quispe, con Lolito Paredes, con (Erasmo) Gamboa, con José Dioses, con Arroyo, con ‘Chupón’ Carrión… eso lo han perdido los dirigentes del fútbol profesional de estas dos instituciones prestigiosas de Trujillo.
Hay que salir a buscar el talento…
El dirigente trujillano tiene que tener fe ciega en que aquí, en La Libertad, hay talento. En El Porvenir, en La Esperanza, Florencia de Mora, Salaverry, Moche, Casa Grande, Cartavio, Chiclín, Ascope, Sintuco, San Pedro, Pacasmayo y en otros lugares hay promesas y buenos jugadores. Allí va mi crítica, constructiva. Y creo tener la modesta voz autorizada en el fútbol peruano para poder entregar este comentario con buena intención y como buen trujillano.
¿Cuál es su percepción del trabajo del presidente del FPF, Agustín Lozano?
Voy a emitir un contenido de expresión y de reflexión. Desde 2012 hasta el 2019 fui entrenador de la Sub-12 y Sub-13 y posteriormente jefe del departamento de Scouting en la Federación (FPF). A partir de allí no quise seguir trabajando con Agustín Lozano, por la cual le dije a mi amigo y compañero de estudios de la Universidad Ricardo Palma, Juan Carlos Oblitas, que le diga a Agustín Lozano que el profesor Bolaños no cree conveniente en seguir trabajando con él. Han pasado ya cinco años, se va ya para el sexto año, y yo no me he equivocado. Agustín Lozano ha venido a destruir todo lo que hizo Manuel Burga, Nicolás Delfino y Edwin Oviedo. Es el gran destructor del fútbol peruano.
Y en ese punto, ¿cómo considera el trabajo de Alfredo Britto, presidente de la Liga Departamental de Fútbol de La Libertad?
A ver, vamos a hablar de Alfredo Britto. A él se le llamaba el ‘León del Norte’, pero hoy en día, por los años avanzados que tiene, es un león dormido. Ya no es el Alfredo Britto que golpeaba la mesa ante los presidentes que él tuvo, como Manuel Burga. Hoy en día, ante Agustín Lozano, es un ‘gatito’. Por lo tanto, ojalá que también piense que nadie es eterno. Pero sí, vuelve a reiterar que anteriormente ha hecho una gran labor, ha desarrollado planes y cursos en la cual también he participado en una forma ad honorem, dando cursos en Chepén, en Chocope, en El Porvenir… como te digo, fue muy importante en el fútbol liberteño, pero en el ocaso de su vida ya no es el Alfredo Britto de antes.
«Agustín Lozano ha venido a destruir todo lo que hizo Manuel Burga, Nicolás Delfino y Edwin Oviedo. Es el gran destructor del fútbol peruano».
Se habla mucho de la candidatura de Richard Acuña a la presidencia de la FPF, ¿cuál es su opinión al respecto?
Richard Acuña es un joven, que entiendo, tiene aspiraciones para llegar a ser presidente de la Federación. Y hay algo que lo abala, que él si reúne las condiciones que exige hoy en día para ser presidente. Pero claro, la decisión no pasa por Richard Acuña, pasa por los presidentes de las Ligas Departamentales, que son los que inclinan la balanza cuando se trata de una elección; pero sí, particularmente, me gustaría que sea el abanderado de levantar este mal momento en el fútbol peruano.
¿Cree que Richard Acuña sería la salvación del fútbol peruano?
Ojalá que Richard llegue a ser presidente porque creo que con él cambiaría todo, claro que va a tener una tarea muy titánica, para poder nuevamente volver a los planes que ya hubo en la Federación, cuando en 2012 Manuel Burga los implementó, pero que Agustín Lozano los destruyó desde el 2020, llevando a incompetentes como Ernesto Arakaki y a este Pablo Bossi. Ahora, hoy en día, ‘Chemo’ del Solar está volviendo a hacer lo que nosotros hacíamos: recorrer las regiones de todo el Perú, él lo está haciendo con mucha pasión y ojalá, como peruano, logre construir lo que Agustín Lozano ha destruido.
¿En menores, qué selección considera que fue la peor de todas, la que no se trabajó bien?
La mejor generación peruana la tuvo ‘Chalaca’ Gonzales, pero hizo cero puntos en la sub-20 (en 2003) con jugadores como Jefferson Farfán, Paolo Guerrero, Juan Vargas, el ‘Mudo’ Rodríguez, Rinaldo Cruzado, Salomón Libman, entre otros. Esos resultados se dan cuando se mete a profesionales entre comillas por amistad, compadrazgo; yo llegué a la Federación Peruana de Fútbol en 1995 por concurso, donde se presentaron 67 entrenadores, entre ellos Jaime Duarte, Roberto Mosquera, Juan Joya, el ‘Conejo’ Benitez, y más. Entonces, en el fútbol tú no le puedes dar, por amistad, por compadrazgo o por tarjetazo, a profesionales, las áreas muy neurálgicas. Por ejemplo yo podría hacer una pregunta pública: ¿Cuál es el balance de gestión en la formación y promoción de jugadores que está haciendo Luis Hernández con el otro Hernández en Vallejo? Eso es lo que sucede actualmente en el fútbol peruano y liberteño.
¿Ha tenido oportunidad de trabajar en Trujillo?
Recuerdo que hace muchos años cuando me invitaron a una actividad en Trujillo, en el colegio Perpetuo Socorro, la Universidad César Vallejo me hizo una propuesta para poder venir a trabajar en la unidad técnica de menores, lástima que yo, por mis múltiples ocupaciones labores, porque tengo una empresa deportiva más de 10 años en Lima, dije que “no” y me da mucha tristeza de no haber venido a ayudar al crecimiento de las edades tempranas en Trujillo. También ‘Chemo’ del Solar, en el año 2018, me propuso venir a trabajar en Vallejo, lástima que no pude.


