Las lluvias han dejado un rastro invisible y peligroso: la leptospirosis. En La Libertad, la Gerencia Regional de Salud (Geresa) ha confirmado cuatro casos de esta enfermedad, dos de ellos en la provincia de Trujillo y el resto en Chepén. Aunque los pacientes se encuentran estables y recuperados, la alerta se enciende en una región vulnerable a lluvias, huaicos e inundaciones.
La leptospirosis no es un juego. A nivel nacional, el Ministerio de Salud (Minsa) ha notificado 841 casos hasta la semana epidemiológica 9 de 2026, con un saldo trágico de tres fallecidos en el país.

Esta zoonosis, causada por la bacteria leptospira, es un fantasma que se esconde en la orina de animales infectados, principalmente roedores, y que encuentra en las aguas estancadas y los suelos contaminados su caldo de cultivo perfecto.
El enemigo invisible: ¿cómo se contagia la leptospirosis?
Imagínese caminar por un charco de agua estancada, o trabajar en zonas húmedas sin la protección adecuada. Basta una pequeña herida, un corte imperceptible en la piel, o el contacto con las mucosas de ojos, nariz o boca, para que la bacteria leptospira ingrese a nuestro organismo.
Es el precio de la desidia, de la basura acumulada y de la falta de saneamiento que, lamentablemente, aún vemos en nuestras calles.

La jefa de Epidemiología de la Geresa La Libertad, Ana María Burga, contó cómo ocurre el contagio. «Cuando hay inundaciones, la bacteria se elimina por la orina de los roedores y queda en charcos, aguas estancadas o riachuelos. Si una persona entra en contacto con esa agua y tiene alguna herida o raspadura, puede contagiarse».
Un escenario que, tras las recientes emergencias climáticas, se vuelve más real y peligroso para miles de trujillanos.

Cuidado con estos síntomas: no confunda la leptospirosis con un resfrío
El problema de la leptospirosis es que sus síntomas iniciales son como un lobo con piel de cordero: fiebre, dolor muscular intenso (especialmente en la espalda baja y piernas), dolor de cabeza, náuseas, vómitos, diarrea y enrojecimiento ocular. Un cuadro que fácilmente podría confundirse con un resfrío fuerte o dengue. Pero la diferencia es abismal.

El Ministerio de Salud (Minsa) advierte que, sin un tratamiento oportuno, la enfermedad puede agravarse y atacar órganos vitales como los riñones y el hígado, llevando incluso a la muerte.
Por eso, ante cualquier síntoma sospechoso, la automedicación es el peor enemigo. La recomendación es acudir de inmediato al establecimiento de salud más cercano.
La prevención es la mejor arma
La lucha contra la leptospirosis no es solo de las autoridades; es una tarea de todos. En BuenaPepa te recordamos las claves para protegerte y proteger a los tuyos:
- Evite el contacto: Manténgase alejado de aguas estancadas, charcos y zonas inundadas. Si es inevitable, use botas de jebe.
- Higiene ante todo: Lávese las manos con frecuencia, especialmente antes de comer y después de ir al baño. Consuma siempre agua hervida y manipule los alimentos con cuidado.
- Controle los roedores: Mantenga su hogar y su entorno limpios, sin acumulación de basura que pueda atraer a estos animales. Los roedores son los principales portadores de la bacteria.
- Atención a las mascotas: Los animales domésticos también pueden contagiarse. Consulte a su veterinario si sospecha de algún síntoma.



