La región de La Libertad podría convertirse en uno de los nuevos motores energéticos del país si prosperan los proyectos de exploración offshore en el norte peruano. Así lo señaló el gerente general del Instituto Peruano de Economía (IPE), Carlos Gallardo, quien destacó el fuerte impacto económico que tendría una inversión cercana a los US$ 1,000 millones.
Según explicó, el desarrollo de esta industria no solo beneficiaría al sector de hidrocarburos, sino también a actividades vinculadas como transporte, logística, servicios portuarios y proveedores locales.
Producción petrolera pondría a La Libertad en el primer lugar
De acuerdo con cifras de Perupetro citadas por el IPE, el proyecto tendría el potencial de alcanzar una producción de hasta 100 mil barriles diarios de petróleo.
Ese volumen permitiría que La Libertad se convierta en la principal región productora de petróleo del país, en un escenario donde actualmente no participa de manera activa en la producción nacional de hidrocarburos.
Gallardo remarcó que este escenario también podría ayudar a reducir la dependencia peruana de importaciones de crudo y derivados, aunque precisó que ello dependerá de factores técnicos y comerciales.
Empleo y servicios serían los más beneficiados
El representante del IPE sostuvo que este tipo de inversiones genera empleo especializado de manera directa, pero también dinamiza una extensa cadena de actividades complementarias.
En ese sentido, indicó que el mayor beneficio para la región llegará si las empresas liberteñas logran integrarse como proveedoras de servicios para la industria petrolera.
Para ello, consideró fundamental fortalecer aspectos como estándares de calidad, seguridad, cumplimiento ambiental, formalidad laboral y capacidad operativa.
Retos pendientes para aprovechar la inversión
Carlos Gallardo advirtió que atraer capital privado no será suficiente si la región no mejora sus condiciones de competitividad.
Entre los principales desafíos mencionó la necesidad de reforzar la infraestructura vial, optimizar la conectividad, reducir trabas burocráticas y fortalecer la seguridad.
Además, señaló que será clave elevar las capacidades técnicas locales y garantizar una mejor coordinación entre el Gobierno Nacional, el Gobierno Regional y las municipalidades para maximizar el impacto económico de estos proyectos.


