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Adiós a Guillermo Rossini: así fue la vida del último gran imitador que hizo reír a todo el Perú

Guillermo Rossini fallece a los 93: en Buenapepa repasamos su legado, los programas y las voces que lo convirtieron en leyenda.

Guillermo Rossini González se ha apagado a los 93 años, dejando tras de sí una risa que marcó generaciones completas en el Perú. Su partida ha sacudido el mundo del entretenimiento nacional: fue imitador, locutor, comediante de radio y televisión, y una de las figuras más entrañables del humor criollo.

En esta nota, Buenapepa repasa su vida, su mirada detrás del micrófono y cómo su legado aún resuena en los programas cómicos más recordados de nuestra memoria colectiva.

Guillermo Rossini desde los inicios: la voz que hizo reír

Nacido el 3 de septiembre de 1932 en Lima, Rossini arrancó su carrera con un camino poco común: primero trabajó como visitador médico, luego pasó a un laboratorio farmacéutico como jefe de relaciones públicas. Fue en esa etapa que su sentido del humor salió a flote, inspirado por un amigo que lo animó a presentarse en el concurso Trampolín a la fama de Augusto Ferrando, donde Rossini brilló entre más de 100 candidatos.

De ahí saltó a la radio, donde comenzó a imitar a políticos de la época y personajes mediáticos. Su talento para la imitación y la comicidad fue suficiente para consolidarse en el circuito radial y, más adelante, en la televisión.

Guillermo Rossini y el humor como forma de vida

Rossini no solo fue un imitador, fue un maestro del humor. Participó en míticos programas como Estrafalario, El Tornillo y, sobre todo, Risas y Salsa, espacio televisivo que lo tuvo como miembro de su elenco durante más de 16 años.

En la radio dejó su huella con Los Chistosos, programa que se transmitió por RPP desde 1994 hasta su retiro en 2021. Allí no solo imitaba, también conversaba, compartía anécdotas, lanzaba bromas y conectaba con un público fiel que lo seguía con devoción.

Su estilo era único, no hacía humor solo para provocar risa, sino también para acompañar a su audiencia. Él mismo decía que la comedia tiene un poder transformador, especialmente en momentos difíciles.

Décadas de risas y reconocimiento

La carrera de Rossini se extendió por más de seis décadas. Su trabajo en radio y televisión lo convirtió en un referente ineludible del entretenimiento peruano. En 2021, fue reconocido por el Ministerio de Cultura como «Personalidad Meritoria de la Cultura», un homenaje justo e inspirador que reconocía su aporte profundo al humor y la cultura nacional.

Además, su versatilidad lo llevó a imitar políticos, artistas y personajes diversos, convirtiéndolo en una figura respetada por su capacidad para capturar voces y gestos con maestría y cariño.

La noticia de su muerte llegó con un mensaje profundo: «¡Mi ángel! Ahora vuela muy alto, te recordaremos con mucho amor», escribió su hijo Coco Rossini en Instagram, junto a una foto emotiva.

Su partida deja un vacío en la comedia peruana, pero también un legado que trasciende, su voz, su risa y su forma de hacer humor serán homenajeados por quienes crecieron escuchándolo en la radio o viéndolo en programas de televisión.

Guillermo Rossini no era solo un comediante, era un maestro de imitación y una voz que acompañó al Perú en sus buenos y malos momentos. Su humor era un refugio, y hoy ese refugio se convierte en memoria.

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