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¿Hasta cuándo durará el racionamiento de gas natural en Perú tras la emergencia en Camisea?

Más de un millón de usuarios podrían verse afectados por la reducción temporal del suministro.

Una crisis energética sin precedentes se ha desatado en el Perú tras la detección de una fuga y posterior deflagración en un gasoducto del yacimiento de Camisea, en Cusco, que ha obligado al Gobierno a declarar el estado de emergencia en el suministro de gas natural y aplicar un plan de racionamiento que afectará a múltiples sectores del país.

La afectación ocurre en un momento delicado para la economía peruana. El gas natural de Camisea no solo abastece a hogares y empresas, sino que también representa una pieza clave en la generación eléctrica y en el funcionamiento de vehículos de transporte masivo, incluidos sistemas de GNV en Lima y otras ciudades.

Fuga de gas natural en Camisea desató una crisis en el Perú.

Qué ocurrió: la fuga de gas natural que desató la crisis

El incidente se originó el 1 de marzo de 2026 cuando se detectó una fuga en uno de los principales gasoductos operados por la Transportadora de Gas del Perú (TGP) en la estación de válvulas del kilómetro 43 del eje energético.

La fuga fue seguida de una deflagración —una combinación de gas y fuego que elevó las alarmas— y motivó cortes preventivos en el transporte de gas natural.

Especialistas han calificado el evento como inusual, dado que en más de dos décadas de explotación del yacimiento nunca se había registrado una fuga acompañada de un incendio de esta naturaleza. Esto ha complicado aún más la respuesta técnica y la restauración del sistema.

Estado de emergencia y racionamiento de gas hasta el 14 de marzo

Frente a la magnitud del problema, el Ministerio de Energía y Minas (Minem) declaró el estado de emergencia en el suministro de gas natural por un plazo de 14 días, desde el 1 hasta el 14 de marzo de 2026.

Esta medida faculta al Estado a aplicar un esquema de racionamiento del combustible destinado a garantizar el abastecimiento en sectores críticos mientras se restituyen las condiciones normales del ducto.

En virtud de esta estrategia, el racionamiento prioriza tres grandes grupos de usuarios:

En contraste, quedan fuera de la priorización los vehículos livianos, como taxis, mototaxis, autos particulares y unidades de carga, cuya provisión de GNV ha sido restringida temporalmente.

Impacto directo en ciudadanos y sectores productivos

La medida de racionamiento ha tenido repercusiones inmediatas en diversos ámbitos:

Un estudio reciente estimó que la paralización del transporte regular de gas natural puede afectar no solo a vehículos, sino a cerca de 1,3 millones de personas que interactúan directa o indirectamente con este recurso, desde usuarios de GNV hasta familias que dependen de servicios ligados a la energía.

Cuánto tardará la reparación y cuál es la solución

De acuerdo con la información oficial y declaraciones de la empresa TGP, la reparación completa del ducto podría extenderse hasta el 14 de marzo de 2026, fecha en que culmina la vigencia del estado de emergencia declarado por el Gobierno.

La prioridad de las autoridades es restablecer el transporte de gas de manera segura y progresiva, a través de trabajos técnicos que permitan reanudar el flujo normal en el menor tiempo posible.

Mientras tanto, el Estado ha reforzado la coordinación entre el Minem, TGP y las distribuidoras como Cálidda, que ha solicitado a los usuarios residenciales y comerciales un uso responsable y moderado del gas natural para contribuir a la estabilidad del sistema de distribución.

¿Hay otras soluciones?

Ante la persistencia de la escasez, gremios y expertos han propuesto medidas complementarias, como la sustitución temporal por combustibles alternativos (GLP, gasolina y diésel) en sectores no priorizados, así como incentivos para el uso de fuentes de energía renovable o almacenamiento estratégico de gas en el mediano y largo plazo.

Sin embargo, estas soluciones implican costos adicionales y requieren coordinación intersectorial y planificación estructural, algo que se evalúa en paralelo a los trabajos de reparación en Camisea.

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